viernes, 5 de enero de 2024

Se cumplen 54 años de esta carta de Perón a Carlos Imperatrice.

 



Carta a Carlos A. Imperatrice 5 de enero de 1970 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 5 de enero de 1970.


Al Sr. Carlos A Iberio Imperatrice


Rosario


Querido amigo:


He recibido su carta del 15 de diciembre pasado y la larga lista de cargos que me hace. Usted no puede imaginarse el trabajo que tengo. En el año han venido a España no menos de 50.000 argentinos, de ellos la mitad pasa por mi casa. Los que no vienen escriben. Yo contra todos no puedo. Figúrese que, a pesar de la riqueza que se me atribuye, no puedo darme el lujo de tener ni Secretario ni escribientes y, en consecuencia, soy yo sólo el que debe atenderlo personalmente todo. Por eso es que hemos ideado hacerles llegar a las bases para que estén en claro una pequeña revista, "Las Bases" que se la enviamos y en la que Usted y todos los compañeros pueden tener idea clara sobre lo que el Comando Superior del Movimiento piensa sobre los distintos momentos de la situación argentina.


Ustedes deben comprender que desde 15.000 kilómetros de distancia yo no puedo hacer la conducción táctica del Movimiento, razón por la cual, debo tener allí una organización que se encargue de todo lo referente a esa actividad. Para ello está el Consejo Superior del Movimiento Nacional Justicialista, con su Secretario General al frente, aunque se discuta o no su capacidad. De los que han habido, ninguno ha satisfecho a todos y mientras unos dicen que es excelente otros sostienen que es malo, pero ninguno se da cuenta que es preciso que alguna autoridad tengamos, que se encargue de la organización y conducción. Sin una organización y una conducción que no tener ninguna. Tampoco es el caso que estemos cambiando todos los días de Secretario General porque entonces nos ocurrirá lo que a los locos, que están todos los días empezando.


En la actualidad existe en Santa Fe un Delegado Provincial que es quien tiene la responsabilidad de la conducción y organización en la Provincia, a él debe Usted recurrir para que le aclare situación y directivas porque si yo tuviera que dar directivas a cada uno de los dirigentes peronistas, no lo podría hacer por falta material de tiempo y posibilidades. Es preciso que entremos de una vez por todas en una organización, porque de lo contrario, la conducción es totalmente imposible. El Señor Bonino, Delegado de Santa Fe, recibe las directivas del Consejo Superior del Movimiento Nacional Justicialista, el que a su vez las recibe del Comando Superior del Peronismo. En esa escala es la única manera de poder enterar y coordinar todo el movimiento en la acción que ha de desarrollarse. Pero, si porque a uno no le gusta la cara del Delegado o del Secretario General, se pone sin más en contra, deberemos llegar a la conclusión que el Movimiento Peronista no se puede manejar de ninguna manera.


Ustedes deben comprender que la lucha debemos hacerla contra los enemigos y no contra los compañeros, porque de lo contrario, los únicos que ganan son nuestros adversarios, que ven facilitada su tarea. En la lucha, debemos comprender que, nos guste o no, "para un peronista no debe haber nada mejor que otro peronista" y por extensión, todos los que luchan contra la dictadura militar que azota al país, debemos considerarlos como compañeros de lucha. Lo contrario llevará directamente a una anarquía, de la que los únicos que sacarán ventajas serán los enemigos que pretendemos combatir. Toda la energía que se emplea en combatir a los compañeros es negativa y debemos emplearla contra el enemigo común si queremos realmente ser efectivos en la acción.


Usted me pregunta sobre el compañero Ongaro: él está en la lucha contra la dictadura, nosotros también, qué duda puede haber que es un compañero de lucha y que debe ser considerado por todos nosotros como tal. Me pregunta también sobre lo que pasa en la C.G.T., cosa que más bien debería preguntarle yo a Usted. No sabe acaso que algunos dirigentes han traicionado al Movimiento al declararse "colaboracionistas" de la dictadura y que las "62 Organizaciones" están haciendo lo posible para neutralizar su acción y conseguir que la nueva C.G.T. sea de los trabajadores y no una Central Obrera sometida a la dictadura? En consecuencia, creo que no hay nada que preguntar: hay que estar con todo con las "62 Organizaciones". En cuanto a la actitud en el futuro, no es menos claro que, si el Movimiento Peronista, se enfrenta a la dictadura, todos los peronistas, les guste o no la cara del Secretario General, deben apoyar lo que la conducción táctica determine en cada caso. Lo contrario es favorecer a la dictadura militar que pretendemos combatir, se lo haga por una o por otra causa. Los que están viviendo allí, no pueden aducir que no están en claro porque, si yo a 15.000 kilómetros lo estoy, cómo podría explicarse que Ustedes allí no lo están?


Como ve amigo Imperatrice, el asunto es más simple de lo que a Usted le parece, todo depende en realizar la lucha sin ocuparse de cosas supérfluas de carácter interno, porque una cosa es luchar por el Movimiento y otra muy distinta no someterse a una conducción de conjunto, que es lo único que puede darnos soluciones también de conjunto. Nadie ha de realizarse en un Movimiento que no se realice. En consecuencia, superando todos los inconvenientes, es preciso que nos demos cuenta que luchar siempre es someterse a una disciplina y a una armonización y coordinación de conjunto. El que pretende luchar por su cuenta no sólo no llega a nada sino que termina por ser negativo aún para su propia causa.


Yo, como Jefe del Movimiento, tampoco hago lo que quiero sino lo que debo. Soy un peronista más, que tiene la responsabilidad del conjunto pero, no procedo jamás discrecionalmente, por mis deseos o mi pasión. Cuando tengo algo que resolver, lo hago apreciando fríamente la situación y resuelvo lo que más pueda convenir al Movimiento, me guste o no. Tampoco procedo con los hombres de manera discrecional, ni tengo compromisos ni obligaciones con nadie: yo me debo al Movimiento pero no a cada uno de sus hombres. Estamos viviendo días difíciles porque nos acercamos a la decisión que desde hace tanto tiempo estamos esperando y es. preciso que yo tenga la cabeza libre para apreciar y resolver.


Sobre las fotografías que me había encargado hace ya dos años, Usted comprenderá que después de tanto tiempo, con todo lo que yo tengo que hacer, más todos los que piden personalmente y por carta, se me haya olvidado y no tenga ya ni la lista de los nombres. Por otra parte, fotografías no se pueden mandar por correo porque las destruyen allí en el Correo antes de llegar. No hay tal "ingratitud" como Usted dice, ni tampoco falta de cortesía como refirma, sino imposibilidad de satisfacerle, dadas las circunstancias. Tengo pedidos por más de 10.000 fotografías lo que está parado por imposibilidad material de hacerlas y menos aún de remitirlas. Yo recibo diariamente más de cien cartas y soy solo para todo. Mi pobre Señora se pasa el día leyendo cartas y franqueando correspondencia. Usted imaginará que, frente a todo esto, yo también tengo derecho a descansar un poco.


Bueno amigo, creo haber satisfecho todas sus inquietudes y tratado de levantar todos sus cargos. No deje de contactarse con los compañeros que tienen las tareas de la organización y conducción del Movimiento y podrá disipar sus inquietudes, mucho mejor que lo que lo podría hacer yo desde aquí. Es preciso que los peronistas se vayan dando cuenta de la necesidad que sean ellos los que hagan la lucha, con iniciativa y decisión, sin necesidad de recurrir a la consulta previa al Comando Superior Peronista, cuya misión no es la conducción táctica sino la estratégica, que nada tiene que ver con las pequeñas cuestiones domésticas que se producen en el Movimiento.


Le ruego que salude a los compañeros y acepte, junto con mi saludo, mis mejores deseos de prosperidad y ventura para el año que se inicia.


Un gran abrazo.


Firmado: Juan Perón.

miércoles, 12 de julio de 2023

Hace 78 años Perón le hablaba a los trabajadores que se congregaron para apoyar sus medidas de gobierno.

 



DISCURSO ANTE UNA CONCENTRACION OBRERA EXPRESANDO LA ADHESION, DE LOS TRABAJADORES A LA POLITICA SOCIAL DEL GOBIERNO 

Juan Domingo Perón [12 de Julio de 1945]



Hoy es un día de fiesta para esta casa y representa en el sentimiento de nuestra apreciación, el triunfo de la clase trabajadora, que es también nuestro triunfo porque hemos abrazado con cariño la bandera del proletariado argentino, que defenderemos siempre.

Cuando iniciamos esta cruzada redentora sabíamos bien que habíamos de vernos con enemigos poderosos; pero no dimos nunca ni daremos jamás, un paso atrás en la lucha empeñada. Sabemos que tenemos la razón, y cuando un hombre avanza montado sobre la razón, no necesita espuelas.

Es hoy un día jubiloso para la Secretaría de Trabajo y Previsión. Hemos sido calumniados; hemos sido vilipendiados; mucho honor para nosotros, porque ello ha sido por la causa más noble, cual es la defensa de los humildes y de los hombres que trabajan y realizan diariamente el esfuerzo sudoroso para hacer la grandeza de esta patria por la cual estamos dispuestos a dar la vida.

No habrá calumnia, no habrá obstáculo, no habrá sacrificio que pueda impedirnos seguir firmes en la defensa de nuestra causa, porque en ella está el porvenir de la República.

Somos hombres de trabajo y de lucha. La República tiene por delante un grandioso porvenir que nosotros forjaremos con tesón y sin medir el esfuerzo. Dije hace mucho tiempo que no nos creemos indispensables. Estamos empeñados en una lucha por la razón, por la verdad y por la justicia; y si a pesar de nuestros buenos augurios caemos en la demanda, habrá siempre detrás de nosotros, otros decididos que tomen nuestra bandera y la lleven adelante.

Nosotros no hemos hecho sino interpretar un ambiente del mundo y quien se oponga a ello caerá vencido por esa evolución mundial que tiende a que cada día el hombre sea más libre, más feliz y más dichoso. Quien esté en contra de esa evolución está perdido por el tiempo y estará perdido en el futuro si no sabe reaccionar modelando su corazón y atemperando su egoísmo y su codicia.

No somos abanderados de nada nuevo. Somos abanderados de una justicia que ha sido eterna en la teoría, pero que rara vez ha triunfado en los hechos.

Pero tenemos la seguridad de que con sacrificio, con unión y con patriotismo, habrá de triunfar en el futuro. Esta enorme multitud, que está dando a Buenos Aires, un ejemplo de cultura, de entusiasmo y de decisión, no puede ser vencida en sus anhelos. Los hombres podemos desaparecer por circunstancias de la vida, somos pasajeros; pero los pueblos son eternos. Los hombres que servimos a los pueblos con unción y con sacrificio, estamos resarcidos de ello cuando presenciamos el entusiasmo de tantos argentinos que luchan por la grandeza de la patria, al luchar por su propia felicidad.

Señores: felices los pueblos que pueden dar este espectáculo de cultura ciudadana y que resuelven sus problemas arrimando los corazones para unirse y formar el gran corazón palpitante de la nacionalidad.

Les pido que se desconcentren en orden para evitar posibles accidentes y les ruego que lleven grabada en la retina esta magnífica demostración de lo que es una verdadera democracia en marcha, democracia siempre superior a la cacareada por los que nunca supieron cumplirla en forma auténtica.

JUAN DOMINGO PERÓN

miércoles, 4 de enero de 2023

Ernesto Palacio nacía hace 123 años.

 




Ernesto Palacio nació en San Martín, el 4 de enero de 1900 y fue un docente, abogado, periodista y escritor. Formó parte de la generación de intelectuales nacionalistas que comenzaron a escribir en la década de 1920.


Primeros años

Ernesto Palacio, hijo de Alberto C. Palacio y de Ada Calandrelli y hermano del dibujante Lino Palacio, ingresó a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires para estudiar abogacía en 1919 y egresó en 1926.


Enseñó Historia Antigua e Historia Argentina en la Escuela Comercial de Mujeres (1931-1938), Geografía en el Colegio "Justo José de Urquiza", e Historia de la Edad Media en el Colegio Nacional "Bernardino Rivadavia" (1931-1955).


El grupo Florida

El grupo Florida fue un agrupamiento informal de artistas de vanguardia de la Argentina durante la década de 1920 y de 1930. Junto con Roberto Mariani, deciden, con fines de publicidad, iniciar un “movimiento literario”. Se le suman entonces Evar Méndez, Oliverio Girondo y otros, dispuestos, a crear un movimiento, remedo de la vida literaria, como solía acontecer en París. Para tener resonancia y éxito, debía ser ruidoso y comercial. Así fue, uno tomó rumbo al nacionalismo y el otro derivó a la izquierda. El calificativo de “Florida” correspondió al centro de la ciudad, y el de “Boedo”, al suburbio.


Función Pública

Fue ministro de Gobierno e Instrucción Pública de la Intervención Nacional en San Juan (1930-1931). Fue diputado nacional entre 1946 y 1952, donde fue presidente de la Comisión de Cultura (1946-1947).


Actividad Nacionalista

Escribió regularmente en La Nueva República, una revista establecida en 1927 que sirvió de base para el resurgir nacionalista de la elite argentina. Compartió deberes editoriales con gente como Juan Carulla, Rodolfo Irazusta y su hermano Julio, Roberto de Laferrere y César Pico, basándose la línea editorial en las ideas de Leopoldo Lugones. También editó el semanario Nuevo Orden que tuvo su primera aparición en julio de 1940, representando en ella una opinión fervorosamente a favor de la Iglesia Católica.


Fue el fundador y líder del Partido Liberator convirtiéndose en uno de los líderes del sentimiento antibritánico; miembro del Comisión Directiva de la Revista del Instituto de Estudios Históricos "Juan Manuel de Rosas". Fue uno de los miembros de su generación que sintió simpatía por el Movimiento Peronista. Debido a sus ideas cercanas al peronismo fue proscrito y perseguido durante el régimen dictatorial autodenominado Revolución Libertadora.


Obras

La Inspiración y la Gracia (Buenos Aires, Editorial Gleizer, 1929).

El Espíritu y la Letra (Buenos Aires, Editorial Serviam, 1936).

Historia de Roma (Buenos Aires, Editorial Albatros, 1939).

Catilina. La revolución contra la plutocracia en Roma (Buenos Aires, Editorial Claridad, 1946).

Teoría del Estado (Buenos Aires, Editorial Política, 1949).

La historia falsificada (Buenos Aires, A. Peña Lillo Editor, 1960).

Historia de la Argentina 1515-1938 (Buenos Aires, Ediciones Alpe, 1954).


Murió en Buenos Aires EL 3 de enero de 1979

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Se cumplen 232 años del natalicio de "Macacha" Güemes




María Magdalena Güemes de Tejada alías Macacha nació el 11 de diciembre de 1787, en la ciudad de Salta, Imperio Español y fue una patriota argentina, hermana del general y luchador por la Independencia argentina Martín Miguel de Güemes, y una de sus principales colaboradoras.


Nacida en el seno de una familia acomodada, fue educada según los estándares de las mujeres de la época. En octubre de 1803 contrajo matrimonio con Román Tejada, hijo de una de las familias más tradicionales y antiguas de Salta. Al estallar la Revolución de Mayo, adhirió a la causa independentista, colaborando con su hermano de manera destacada en muchas formas, que iban desde la confección de vestimentas e indumentaria para los soldados, hasta la obtención de información entre los partidarios realistas.

También participó en múltiples negociaciones, utilizando su influencia para inclinar negociaciones a favor de la causa patriota. Después del fallecimiento de su hermano en junio de 1821, continuó sirviendo a la causa revolucionaria. Macacha fue una de las mujeres más destacadas y respetadas de Salta, especialmente por las clases menos favorecidas, las cuales constituían en su mayoría el ejército gaucho de Martín Güemes.

Falleció el 7 de junio de 1866. Contaba 79 años.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Hace 79 años hablaba Don Enrique Osés




 DISCURSO EN EL TEATRO NACIONAL EL DÍA 16 DE SEPTIEMBRE DE 1940


Por Enrique P. Osés

¡Qué imbéciles pluscuamperfectos, los que desde hace ya años, y con una saña que va centuplicándose a medida que se les acerca el fin, se han dado a la tarea de perseguirnos, de bloquearnos, de amontonar obstáculos, en el inútil empeño no ya de contener, sino tan sólo de retrasar, la obra de esta generación argentina, uno de cuyos extremos va alcanzando la madurez, mientras el otro, sienta en la cara el cosquilleo de la primera barba! ¡Qué imbéciles pluscuamperfectos, camaradas y amigos, los que, desde sus todavía poderosos bastiones, entre chillidos histéricos, entre ladronadas de matasiete, o entre disimulados gestos de fariseo, nos quieren amedrentar, de palabra o de hecho, como si un torrente pudiera detenerse ante unas piedras, y no fueran, precisamente, las piedras que va acumulando el torrente pudiera detenerse tras de sí, y llevándoselas consigo, las que hacen más dura, más terrible y más inexorable la avalancha. Nos matan a un joven de veinte años, hace ya seis, Jacinto Lacebrón Guzmán, y de ese joven han hecho un arquetipo de la juventud nacionalista.

Nos asesinan a mansalva un hombre F. García Montaño, recién graduado, y otro muchacho, Julio Benito de Santiago, allá en los patios de la Universidad cordobesa, y en cambio de esas dos vidas preciosas, nos han devuelto dos modelos inolvidables, dos ejemplos perennes de fe, de valor sereno, y de irreductible voluntad de vencer.

Nos echan de sus modestos empleos, por el pecado de ser argentinos a decenas y decenas de camaradas, nos aprisionan por una gresca callejera, por un viril puñetazo en el rostro o un despreciativo puntapié en las nalgas, a racimos de muchachos cada vez que hay que salir a la calle a gritar ladrones a los ladrones, y de cada niño, de cada joven, de cada hombre así perseguido, nos hacen un soldado del movimiento liberador que aprieta las mandíbulas y se come los puños en una santa rabia, llena de esperanzas. ¡Qué imbéciles pluscuamperfectos, camaradas, los que creen que ni un proceso judicial, ni cien, ni una bala, ni mil, podrán ya nada, absolutamente nada, contra quienes ayer fuimos apenas un centenar escaso de ilusos, y hoy somos millares y millares de hombres desparramados por el suelo de la Patria, y unidos por una común solidaridad de voluntades y propósitos, dispuesta a todo para que sobre esta caduca institución política-económica-social, se eleven los primeros cimientos de una Patria libre, de una Patria soberana de sus destinos, de una Patria digna, temida y respetada por todas las naciones, todos los pueblos y todas las razas del mundo .

ENRIQUE P. OSÉS
(1940)

DIEZ AÑOS MÁS TARDE:

Oses diría en 1950, después de su retiro a la actividad privada, respondiendo al diputado Santander por medio del periódico " Firmeza ": "El régimen actual (el peronismo), que no se halla en discusión ahora, concretó en realizaciones muchas de las ardientes campañas de El Pampero ".

martes, 3 de septiembre de 2019

Hace 112 años nacía César Marcos




César Marcos nació en Capital Federal el 3 de septiembre de 1907, en el seno de una familia pobre. Fue frutero en el mercado Dorrego. Revistó en el Ejército Argentino de donde se retiró con el grado de Sargento Ayudante. Autodidacta, a los 12 años ya leía a Marx en el tranvía; y a Wilde, Shaw, Salgari y Anatole France también. Su amigo Raúl Lagormarsino tenía una teoría bastante particular para justificar el hábito de la lectura en Marcos: “Siempre fue un cómodo y un malcriado, a veces pienso que leía, en parte, de lo molesto que le resultaba moverse”.  Teoría que no parece tan descabellada si se sabe lo que una vez le escribió el compañero, a su tía Ina: “Voy a seguir en el Ejército: sueldo seguro, jubilación y poco trabajo (...) con un par de pesos para darme un gusto, un buen libro y una pebeta que me quiera, el mundo es mío...”. Se destacaba como un gran charlista y conversador en donde desarrollaba a pleno dos de sus “vicios” más característicos: beber y fumar.  César Marcos fue integrante y conspicuo colaborador del Instituto de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas”.  Su pasión por lo americano lo llevó a ponerle a su hija Mercedes de sobrenombre “Ñusta” (princesa inca). Luego de la revolución nacionalista de 1943, fue designado un año más tarde, Director General de Espectáculos Públicos y secretario del Instituto Cinematográfico. Fue asesor del diputado John William Cooke cuando éste se opuso a la firma de las Actas de Chapultepec propiciadas por los Estados Unidos. En 1954 es uno de los más estrechos colaboradores del Gordo en su revista “De Frente”. Caído Perón en 1955 fue uno de los mentores del Comando Nacional Peronista (CNP), lo que le valió cárceles y persecuciones. Fábrica por fábrica, barrio por barrio, casa por casa, igual iba con otros compañeros tejiendo la Resistencia. Supo decir: “Allí siempre había una cocina amiga donde tomar unos mates y un sitio seguro donde poder aguantar si era necesario. ¡Las cocinas que hemos conocido! En esos años, el que más o el que menos, los trabajadores ya tenían su casita y su cocina hospitalaria, abrigada en invierno y fresca en verano. Cocinas alegres, limpitas, con su heladera en un rincón, la mesa con el hule, las sillas acogedoras. Y el mate o una cervecita helada, y a veces en ese entonces, claro, la carne para el asadito en el fondo. No se hacer poemas, pero sugiero ese pequeño homenaje que todavía no se ha rendido a las cocinas humildes, de nuestras barriadas, que fueron verdaderos fortines del Movimiento Peronista. Allí se realizaban las reuniones con los compañeros barriales, se distribuía la propaganda, se establecían enlaces, se programaban las pintadas, se planeaba la acción. Allí nos reuníamos, en el ámbito mimético de las cocinas, donde todos son iguales y se confunden, donde nadie llama la atención, como en una gran familia”. Apresado en junio de 1956, sufrió un simulacro de fusilamiento por parte de sus captores.  Marcos siguió firme en la lucha, desde la cárcel de Caseros fundó y fue editorialista del diarito resistente “El Guerrillero” en 1957. Un año más tarde, no vio con buenos ojos una alianza electoral del peronismo con Frondizi: 800 mil peronistas que votan en blanco como él, demuestran –a la luz de lo sucedido luego-  que no estaban equivocados. A partir de los primeros años de la década del ’70 dio su apoyo a la Juventud Peronista (JP) ya que consideraba que era la única que por su combatividad y desprendimiento podían salvar al Movimiento Nacional Justicialista. Para Fernando “Pino” Solanas –bajo cuya dirección Marcos interpretó a Pardal en “Los Hijos de Fierro”- “César nos ayudó mucho a profundizar nuestra inserción en el Peronismo”. César Marcos falleció el 30 de abril de 1987. Recordando viejos tiempos, dijo con razón: “El mayor mérito de la Resistencia Peronista fue que logró evitar otro Caseros. Consiguió mantener viva y que no se apagara esa pequeña llamita del Peronismo que luego volvió a iluminar fuerte. Eso nos ahorró medio siglo o más de olvidos y de volver a empezar...”.
Nuestra Agrupación lleva su nombre como homenaje y con la premisa de mantener la memoria de su enorme tarea intelectual y militante, sinónimo de la insurgencia peronista

lunes, 8 de julio de 2019

Se cumplen 47 años de esta carta de Perón a Las 62 Organizaciones Peronistas




Carta a las 62 8 de julio de 1970

Escrito por Juan Domingo Perón.

MENSAJE A LAS "62 ORGANIZACIONES"

MADRID. 8 de julio de 1970.



Indudablemente que las 62 Organizaciones tienen que pensar bien en su misión qué es lo más importante, ya sea para los conflictos intersindicales como sea también para las tareas políticas. No hay que olvidar que las 62 Organizaciones son el órgano político del sindicalismo argentino y por otra parte es el órgano de conducción de la rama sindical del movimiento peronista. Es decir, dos funciones que debe llenar y que seguir permanentemente.

El nacimiento de las 62 Organizaciones fue en la época en que le hacían cuestión ala C.G.T. porque decían que sus tareas no eran gremiales, sino políticas. Entonces fue necesario crear un órgano político. Como en aquella época existían las 32 Organizaciones, que eran gorilas, y las 62, que eran peronistas, se creó las 62 Organizaciones. Como órgano, diremos político del movimiento sindical. En ese momento fue cuando se ganó también la C.G.T. y se formó una C.G.T. que obedecía a la inspiración política de las 62 Organizaciones. Desde entonces ya quedó establecido y se da una cuestión que será casi permanente en el futuro: que una organización sindical que no obedezca a la inspiración política de las 62 Organizaciones, es porque es antiperonista. Siempre ha sido así. La C.G.T. que se enfrentara con las 62 Organizaciones sería una organización antiperonista y probablemente nosotros tendríamos que recurrir a lo que ya recurrimos en 1958, cuando el fraude gorila hizo una C.G.T. que no era peronista, es decir, dentro de los sindicatos formar las agrupaciones hacia una C.G.T. auténtica, como sucedió en aquellos tiempos.

Bien. Esto en el orden, diremos, de la política sindical es fundamental, porque no puede existir hoy y no existe en el mundo uno organización sindical que no tenga su aspiración política. Ya se acabó eso de que los dirigentes sindicales deben funcionar exclusivamente en la función gremial. Nó, porque entonces los dejan para discutir por cinco centavos de aumento mientras los políticos hacen las leyes que le niegan después hasta esos cinco centavos. De manera que hoy ya es una cosa clara: Ias 62 es el órgano creador de esa fuerza. De la fuerza sindical en su orientación política, es decir, la lucha porque la clase trabajadora llegue al gobierno.

Este hecho que acaba de ocurrir es un conflicto intersindical más, y yo creo que las 62 Organizaciones no deben dar por el pito más de lo que el pito vale. Las 62 tienen tu sello inconmovible, y tienen su tradición y se sabe perfectamente que todos aquellos que están en contra de las 62 Organizaciones, estarán en el futuro contra el movimiento peronista. ¿Par qué? Porque las 62 Organizaciones son el movimiento peronista. Hasta ahora a todos los dirigentes sindicales -porque éste no es un problema de masas, sino un problema de dirigentes- que se han colocado frente al movimiento peronista, en general no las ha ido bien y creo que en el futuro les irá peor; porque cada día soplan mejores vientos a favor del peronismo. Ya hasta los gorilas mas gorilas, como los que pertenecen a los comandos civiles revolucionarios, han cantado Ia palinodia. ¿Qué será con los otros que eran medianamente gorilas o que no eran gorilas? Yo recibo acá en mi casa la sensacion Iabsoluta de esa realidad, porque aquí llegan dirigentes peronistas y dirigentes antiperonistas también llegan muy a menudo acá. Yo he tenido oportunidad de conversar con muchísimos de ellos. La mayor parte de Ia gente está de vuelta. Ahora, los dirigentes sindicales que han sido siempre en Ia argentina los mejores peronistas, deben recapacitar, y esto hay que decirlo a todos los que actúen en la Confederación General del Trabajo que termina da formarse, que si ellos trabajan a favor de un gobierno que está en contra de las conquistas sociales, como han demostrado ser Iodos los que desde 1955 a través de 1958 hasta el 66, y después del 66 Ongania, todos esos gobiernos han trabajado para suprimir Ias conquistas sociales alcanzadas por el justicialismo. Desde suprimir el "status" constitucional que le da constitución del 49 hasta la supresión de los convenios colectivos de trabajo que es otro de los designios que están persiguiendo.

Si una Confederación General del Trabajo en la Argentina llegase a ayudar a consumar el despojo más grave que se podía hacer al movimiento sindical argentino y a la clase trabajadora como seria la supresión de Ias leyes que afirman los convenios colectivos de trabajo, en ese caso, esta C.G.T. no se podría sacar jamás el sello de la traición mientras exista el sindicalismo argentino. La posición de las 62 Organizaciones en defensa de estos puntos, es decir de volver al "status" constitucional y legal de las organizaciones sindicales, a mantener los convenios colectivos de trabajo y hacer inamovible la ley de asociaciones profesionales, con esas tres banderas, las 62 no solamente pueden vencer en este pleito intersindical, sino que pueden hacer el basamento de su monumento que en el futuro le levantará la clase trabajadora argentina. Por eso están en la lucha y no deben preocuparse mucho por lo que está ocurriendo, estos son aspectos de la lucha; en la lucha no solamente vence el que tiene razón y el que es capaz de luchar con todo valor y con toda decisión, sino el que tiene más carácter para aguantar, porque Ia perseverancia en la lucha y especialmente en la lucha sindical tiene muchas veces mucha más importancia que hasta el valor y la decisión de hacerlo. Esta lucha debe seguirse porque luchamos para el futuro, entonces tenemos todo el tiempo de que deseemos; nadie le preocupe por esto, este es un hecho de los tantos hechos que puedan producirse en la lucha sindical y que yo estoy totalmente seguro de que Ias 62 Organizaciones lo van a superar con creces. De cualquier manera deben saber las 62 Organizaciones que cuentan con el apoyo incondicional del movimiento peronista.

Yo les hago llagar 8 través de esta pequeña grabaci6n, no solamente mi solidaridad y mi saludo, sino un gran abrazo y mis felicitaciones por cuanto hacen por mantener puro y fuerte a las 62 Organizaciones, vale decir, al movimiento peronista.

JUAN PERON

martes, 4 de junio de 2019

A 14 años de esta esclarecedora y aún vigente editorial de Jorge Rulli



La pobreza es el problema cuando pone en riesgo el programa neoliberal.

Bolivia, centro de un volcán revolucionario de reivindicaciones sociales importantísimas.

Bien, buenos días, nuevamente con ustedes en "Horizonte Sur", agradeciendo y saludando a nuestros colaboradores, a los compañeris de Radio Nacional, a quienes siguen el programa a los largo del tiempo.

Una vez mas... y porque hoy tenemos a un pensador, el filósofo Alberto Buela con nosotros, queremos retomar algunos de los grandes temas que venimos trabajando en un país donde no solamente la sociedad está fragmentada sino también el pensamiento del común de la gente está fragmentado.
Porque se ha exacerbado la especialización y la mirada sesgada. Entonces tratamos de recordar que el modelo es único y que cada parte es funcional al modelo y lo importante es recuperar esa mirada, esa mirada holística, y es lo que tratamos: incluir los enormes monocultivos de soja que nos ahogan en un modelo global. En un modelo planetario inclusive. Recordar que cada parte del modelo es funcional a las otras. Cuesta a veces cuando hablamos con otra gente preocupada por la criminilización de la protesta, por la criminalización de la pobreza o la judicialización de la pobreza, el trato vejatorio en las cárceles argentinas y nosotros tratamos de explicarles que es un componente mas, un modo de controlar la situación ingobernable e insustentable de las grandes ciudades de la época de las monoculturas de la soja y de los forrajes, del despoblamiento del campo y de los nuevos y crecientes cinturones de pobreza urbana.

Este es un modelo planetario. Nos dice Ana María Ezcurra en su libro sobre el Neoliberalismo: "... el estallido de la pobreza en el sur durante los años 80 adquirió tal jerarquía que dio lugar a una nueva y segunda fase evolutiva: el aggiornamiento del programa neoliberal sistematizado y lanzado por el Banco Mundial en aquel informe sobre el desarrollo mundial en 1990. Un remozamiento que se expresó en la esfera diagnóstica y en la agenda de políticas ¿Por que tantos?..." dice ella,se pregunta, "... la pobreza es calibrada como un asunto prioritario en tanto se perciben riesgos para la sustentabilidad política del programa neoliberal. En otras palabras, se teme una erosión del consenso social mínimo necesario así como una generalización de conflictos distributivos. También la aparición de alternativas o movimientos antireforma".

Rebeldía por hambre en Argentina y América Latina. 

No solamente la Argentina sino también América Latina es un volcán de estos nuevos movimientos antireforma, de estos movimientos que surgen desde la rebeldía y concentrando alternativas de vida frente  a un modelo que ahoga al grueso de la población, que la sumerge en la pobreza, en la indigencia y en el hambre.

Nos habla Ana María Ezcurra en este libro Que es el Neoliberalismo, este libro que estamos comentando, nos habla de un modelo neoliberal de políticas sociales: "...donde este aggiornamiento impulsa una reasignación de las políticas pero no en el mercado de trabajo donde se verifica una transferencia de sentido inverso, regresiva. Por eso la redistribución queda limitada a la acción pública estatal y en especial a ciertas prestaciones sociales... se trata de las políticas sociales que han sido recientemente jerarquizadas y funcionales a las presiones y las negociaciones con los organismos financieros internacionales". Esto es un agregado nuestro que nos preocupa: las sucesivas negociaciones con los bancos, con los organismos internacionales que son los que financian estas políticas sociales van todas destinadas a acrecentar nuestra deuda externa. Pero esto no es lo peor, se supone que esos préstamos son dineros nuestros. Son nuestros aunque no lo tengamos y sin embargo en todas las negociaciones con estos organismos internacionales, llámese el Banco Mundial o el BID, son los bancos los que imponen su voluntad acerca del cómo, del para qué, del para quiénes se establecen estas políticas sociales.

Esto indica claramente una falta de políticas de Estado, una falta de presencia, de dignidad de los funcionarios del Estado en las relaciones con estos organismos internacionales.

No debemos olvidar que estos bancos son organismos multilaterales, o sea que detrás de ellos están los estados. Están los Estados representados por sus funcionarios, de manera que cuando nosotros solicitamos dinero ya sea para los planes Jefas y Jefes de Hogar, ya sea para los microemprendimientos o para cualquiera de las políticas sociales lo que estamos negociando..., ese dinero que es nuestro, y que para conseguirlo debemos acatar las propuestas del banco, en realidad lo que estamos acatando es la voluntad de esos Estados que expresan a través de sus organismos.

Esta es una de las situaciones clave de este modelo. Otra es la falta de identidad de nuestras jóvenes generaciones: La falta de un Proyecto Nacional, la falta de un modelo de país.

Y nos preguntamos viendo a nuestra clase política con una historia discontínua y fragmentada, con personalidades fragmentadas a lo largo de la historia porque han pasado por tantos signos, por diferentes partidos, para llegar adonde están: ¿como podrían aquellos que tienen una historia tan interrumpida, sucesivamente cambiante, como podían transmitir si no pueden asumir su propia historia? ¿Como pueden proyectarla a las nuevas generaciones?

Creo que esto es un drama que tiene que ver con los años 70, un drama inconcluso, un drama irresuelto sobre el cual los argentinos tendríamos mucho por debatir, porque justamente los hijos o los descendientes o las expresiones de aquellas generaciones que que están en el gobierno al no poder asumir su propia historia con respecto al peronismo tienen enormes dificultades para transmitirles a las próximas generaciones que da la impresión que crecen y se desarrollan sin una brújula identitaria frente a una historia burbujeante, presente... justamente leíamos hoy que se acaba de ubicar, gracias a nuestro amigo Chumbita, en la Recoleta, los datos de que estaría allí enterrado Juan Bautista Tupac Amaru, el último descendiente de los Incas que San Martín y Belgrano trataron de llevar al gobierno de las Provincias Unidas del Río de La Plata, que habría tenido capital en Cuzco. Que diferente habría sido nuestra historia. Hoy el Cuzco y Bolivia es el centro de un volcán revolucionario de reivindicaciones sociales importantísimas. Y estamos hallando al último descendiente de esa estirpe maravillosa del incaico, lo estamos descubriendo hoy en nuestro Cementerio de la Recoleta.

El modelo se extiende al campo, y ese paradigma que vemos que se ha instalado en la mentalidad de los argentinos como en tantos otros funcionarios internacionales: "a los pobres hay que darles de comer". Y así estamos festejando siempre nuestros récords de exportaciones. En el campo internacional los barcos con ayuda alimentaria de Estados Unidos tratan de entrar en muchos lugares donde el hambre aprieta y en realidad lo que hacen es provocar devastaciones culturales que aceleran las situaciones y las catástrofes de hambrunas.

Los sectores medios "progresistas" no entienden nada.

Es difícil para los sectores medios progresistas entender que a los pobres no hay que "darles de comer". A los pobres hay que dejarlos que produzcan su alimento. A los pobres, a los campesinos sean de la América Latina o del África, lo que se ha hecho es expropiarles sus semillas, sus culturas, sus tecnologías y tierras; y ahora les llevan papillas que se alimenten. Tenemos cantidad de paquetes de papillas que se distribuyen en esta Argentina marcada por una geografía del hambre y la indigencia. A nosotros nos han mandado cantidad de estos paquetes de papillas por ejemplo que se reparten en la provincia de Río Negro y la gente manifiesta que se enferman al comerlas. Estamos tratando de analizarlas para ver que es lo que tienen. Pero de todas maneras los médicos cuando las vieron, los bioquímicos lo primero que nos dijeron es: no es raro que se enfermen, esta no es manera de comer.

Es una vergüenza, es un ultraje que los argentinos tengan que comer estas papillas que llevan una foto que dice: arroz con pollo o guiso de lentejas. Y adentro son todas iguales. Seguramente tienen soja y soja no desactivada y soja transgénica no desactivada. Y tenemos frente al campo despoblado, destruidas las culturas rurales, el campo devastado por los agrotóxicos en todas partes, las banquinas de los caminos ocupadas por la soja; frente a eso tenemos la ciudad. La ciudad que es la contrapartida con los cinturones de pobreza sin resolver, con los colapsos ambientales, con una situación carcelaria cada vez mas terrible donde las prácticas de terrorismo que conocimos en otras épocas se han hecho habituales; el uso de esposas, incluso en los enfermos, el hacinamiento, los castigos corporales de todo tipo, el aislamiento por largos períodos, el maltrato a los familiares como hecho constante y denigratorio para quebrar la voluntad del detenido... y después... estos discursos, discursos fantasmagóricos como los de Blumberg, como los de Ruckauf, como los de tantos otros reclamando mas gatillo fácil, mas mano dura. Como si no tuviéramos bastante como quién hecha gasolina en la hoguera.

El problema se resuelve de otra manera. El problema se resuelve tratando de develar cuál es el modelo, no tratando de resolver los aspectos parciales del modelo.

Cuando nos enteramos que mas de la mitad de los nacimientos de la Argentina, o por lo menos en las grandes ciudades, se está dando por cesárea o por métodos de violenta intrusión  en el momento del nacimiento , estamos también hablando del modelo que necesita de la violencia, de conflictuar a la madre y al niño en ese momento de extrema privacidad como lo es el momento de dar a luz, estamos hablando de un mismo modelo.

Estamos también hablando de la soja, también estamos hablando de la historia de los 70 que no logramos esclarecer, estamos hablando del país forrajero republiqueta sojera y también estamos hablando de ecología, de una ciudad al borde de los colapsos ambientales.

Jorge Rulli. Horizonte Sur. Radio Nacional. 4 de junio de 2005

lunes, 31 de diciembre de 2018

Hace 61 años Perón le escribía a Raúl Scalabrini Ortíz





Carta a Scalabrini Ortiz 31 de diciembre 31 de 1957

Escrito por Juan Domingo Perón.

Caracas, diciembre 31 de 1957

Al Sr. Raúl Scalabrini Ortiz.

Buenos Aires

Mi querido amigo:

Las circunstancias han impedido que mantuviéramos comunicación directa. Sin embargo, he seguido lleno de satisfacción sus valiosas cartas sobre temas de la triste actualidad de nuestra patria. Tan ponderable labor es consecuente con la heroica con¬ducta de lucha antiimperialista observada por Usted durante toda su vida.

Su prestigio, volcado valientemente en trabajos serios, inin-terrumpidos y oportunos, le ponderan hoy —una vez más— ante la argentinidad.

Los que, como Usted, no saben pedir pero son conscientes de sus responsabilidades no podían dejar de contribuir con su capacidad autorizada y orientadora frente a las nuevas fuerzas de ocupación.

Usted conoce el pesado trabajo de la prédica anticolonialista. Durante muchos años —lo recuerdo bien— se encontró casi solo en el combate. La conspiración del silencio, cuando no la persecución abierta, era problema permanente que le enfrentó con la miseria —sobrellevada dignamente— mientras quebraba las energías de numerosas inteligencias argentinas. No podía exigirse un país de apóstoles "elegidos" y se presenciaba con descorazonamiento que, ante la chatura ambiente, la crueldad de la realidad ahogaba los esfuerzos por las banderas nacionales.

En fin, entre nosotros no podemos contarnos historias tan recientes. Pero hay cosas innegables de las cuales no se puede prescindir en cualquier planteo presente o de futuro. A Usted le cabe el honor del precursor, el formador de una promoción que alimentó a la revolución nacional. Por otra parte, el mérito de la popularización y realización de los principios de indepen¬dencia económica y soberanía política es obra exclusiva del justicialismo, que las vinculó estrechamente con el problema social.

Hoy, mi amigo, comprobamos con alegría que su popularidad es inmensa, porque su lenguaje y conceptos están en el pueblo y Usted puede dialogar cómodamente con él. Su actitud ha sido invariable en muchos años, pero ¡qué hermoso es sentirse interpretado! Está lejos el tiempo aquél en que clamaba, prácticamente en el desierto, ante la incomprensión de la masa y la indiferencia oligárquica. En un lapso maravillosamente corto se ha operado el cambio politizador y Usted ya podrá conti¬nuar ininterrumpidamente ese diálogo, porque los Pueblos nunca abandonan a sus verdaderos amigos.

Pero la actitud del enemigo de siempre ya no es pasiva y se defiende ahora con toda la intensidad de sus fuerzas y métodos modernos. Frente a las nuevas circunstancias, se nos presentan nuevas responsabilidades.

Por estas razones, pienso que nadie como Usted sería más eficaz para propiciar y encabezar un movimiento que tienda a aunar las inquietudes de liberación de los intelectuales que no desertan del hombre y la tierra argentinos. Semejante tarea perfeccionaría la lucha, un tanto descordinada en ese campo, contra la oligarquía. Yo deseo —y así se lo pido— que Usted me¬dite esta posibilidad y me comunique sus puntos de vista sobre el particular. Desde ya, puede dar por descontado mi apoyo y lo mismo pediría a todos los compañeros del movimiento pero¬nista que yo concibo como un frente nacional libertador y sin miopías sectarias.

Recientemente le he tenido muy presente al preparar mi nuevo libro "Los vendepatrias", que acaba de aparecer y del cual le envío un ejemplar por separado. Verá que lo cito profusamente en apoyo de mis tesis sobre el plan imperialista que se cumple inexorablemente, con la complicidad del grupo apátrida que detenta el poder.

A la espera de sus noticias, le abrazo con el mayor afecto.

Firmado: Juan Perón.

jueves, 30 de agosto de 2018

Hace 45 años Perón hablaba en el Congreso y nos decía: "DEBEMOS COMENZAR A PENSAR EN GRANDE"








Discurso del Teniente General Juan Perón en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso Nacional ante Legisladores de ambas Cámaras el 30 de agosto de 1973


Señores Legisladores:

    Mis palabras primeras serán para pedir disculpas por haber venido un poco tarde a conversar con los compañeros y con los señores legisladores del Congreso Nacional.
     Esto ha sido debido a que mi estado de salud durante un tiempo me obligó a permanecer tranquilo, y ahora, que ya he comenzado a tomar contacto, se me han acumulado una cantidad de compromisos, que voy a cumplir paulatinamente. Por eso, les pido disculpas por no haber dado prioridad a esta obligación tan elemental de llegar con mi saludo y mi   afecto a los señores legisladores del Congreso Nacional.
     He querido llegar hasta acá para sintetizar las ideas que surgen del conocimiento paulatino que vamos tomando de la situación nacional. Desgraciadamente, esa situación nacional no es nada alentadora. Es indudable que muchos años las instituciones han ido trastrocando sus funciones, y paulatinamente degenerando en una dirección que no es ni ha sido la más conveniente para la comunidad.
     En esto los argentinos tenemos que hablar sin reservas mentales, porque la situación se puede ir compulsando a medida que es posible ir penetrando en los distintos factores y circunstancias que juegan tanto en la situación política como en la social, económica, cultural, etcétera. Recién ahora, a base de los informes que he ido recibiendo, puedo decir con toda franqueza cuáles son las ideas que nosotros debemos contemplar en estos momentos, para encarar una solución que, con todo, no es nada fácil.
      Creo yo, y así lo he trasmitido a muchos señores -especialmente, dirigentes políticos con quienes he mantenido y mantengo un permanente contacto- que la situación de la República Argentina -y esto lo digo con la experiencia que presupone mi larga preocupación por la cosa pública durante los dos periodos constitucionales de gobierno que me ha tocado desempeñar en el pasado-, creo que la situación argentina es de tal naturaleza, que es imprescindible que todos los argentinos, deponiendo todas las pasiones que puedan habernos animado y todas las controversias que podamos haber desarrollado en el pasado, nos persuadamos de la necesidad de que todos unidos y solidarios, nos pongamos a resolver una situación que, de otro modo, puede conducirnos a un desastre futuro.

    Sería largo, y no quiero entrar en detalles que los señores legisladores conocerán perfectamente, como yo, ya que han comenzado a tomar parte de la investigación de muchos asuntos que, indudablemente, son parte de ese panorama que estoy comentando.
     Es indudable que el Gobierno, por las circunstancias conocidas, ha tenido estos cambios y variaciones. Y que al conformarse un nuevo gobierno, cualquiera sea el candidato que tome la responsabilidad, debemos asegurar para esta etapa una acción mancomunada, sin la cual el país no tendrá mucho que agradecernos. Pienso yo que el país, durante este primer Gobierno del Pueblo, es necesario que lo consideremos como en un estado de emergencia. Lo mismo que ha sucedido en otros países, que, al terminar una gran guerra o ante una catástrofe, declaran el estado de emergencia, en el cual toda otra consideración de segundo orden pasa a ser suprimida, para ir a lo fundamental, que es la salvación de la comunidad, fuera de la cual no hay solución para nadie, porque nadie ha de realizarse en una comunidad que no se realiza.
     En este sentido es que yo he querido llegar hasta los compatriotas legisladores de todos los sectores. Cada uno ha de estar animado de los mismos sentimientos, con la misma sinceridad con que deben compulsarse estos problemas. En consecuencia, se descarta la buena intención y la buena fe sin reservas mentales de ninguna naturaleza, como debemos hablar hoy todos los argentinos, si es que tenemos el deseo de que el país salga adelante, como debe salir en poco tiempo.

    Los dos Gobiernos -el que transcurrió desde el 25 de mayo y el que está actualmente en la dirección del Estado- han recibido una planificación que no es de ahora. Si nosotros recién comenzáramos a estudiar los problemas y a preparar una planificación, llegaríamos tarde. Este trabajo hace ya varios años que en nuestro Movimiento, organismos perfectamente orgánicos han venido estudiando los problemas, de manera que le Gobierno ha recibido el producto de toda esa planificación y de esos estudios, especialmente en el aspecto económico, que es por ahora uno de los más importantes, fuera del político, que es el más importante de todos.
     La solución del problema político dará lugar a las demás soluciones. Pero el problema económico es de una importancia extraordinaria. Por eso se ha venido trabajando intensamente, y todos los proyectos de leyes que se han pasado a la consideración de los señores legisladores, han sido estudiados profundamente y pertenecen a un plan de conjunto, como deben ser los planes que elaboremos en el presente, pensando en el futuro inmediato.
     Por eso yo hago de esta oportunidad, una ocasión para pedirles a los señores legisladores que contemplen y aceleren los estudios de todos los aspectos del conjunto de leyes económicas, sin las cuales hay detenidos algunos planes que solamente podrán ejecutarse a través de estas leyes. O, de lo contrario, será peor, porque habrá que hacerlo sobre contratos, diremos de intención, que no es lo mismo que poder hacer ya los contratos definitivos, porque la ayuda que nosotros necesitamos y que está en marcha, no hay que desperdiciarla, porque en esto, como en todas las ocasiones de la vida, al hierro hay que doblarlo cuando está caliente. Y en este momento, nosotros tenemos oportunidad de poder asimilar una enorme ayuda que quizá en el futuro no sea de la misma cantidad y de la misma calidad.

    Este es un periodo que yo hago a los legisladores especialmente, porque estoy siguiendo muy de cerca toda esa legislación. Hay que darse cuenta de que tampoco ésta es una legislación que fijaría con carácter definitivo, porque cualquier defecto que durante la marcha puede observarse, es susceptible de corregirse inmediatamente por una nueva legislación que los señores legisladores tendrán en sus manos y bajo su responsabilidad.
     De manera que lo que queremos es que no se pierda tiempo. Ya esto puede ponerse en marcha, y eso es de una importancia decisiva para la solución de muchos problemas que están pendientes.
     Fuera de esto, señores, yo tenía también el deseo de tratar el problema político. Ese problema político para nosotros puede ser absolutamente decisivo.
     Existen circunstancias que estaría de más que yo comentara, porque los argentinos somos pocos y nos conocemos bastante bien. Es necesario, a través de un buen procedimiento, sincero, leal y patriótico, que descarte toda posibilidad de otras desviaciones, siempre posibles, si son ayudadas por los dirigentes políticos.

    El dirigente político en la República Argentina, como en casi toda Latinoamérica, tiene un momento en la vida en que debe contemplar con gran prudencia y penetración su situación.
     Las comunidades modernas, como los pueblos, no valen ni por la cantidad de territorio, ni por la cantidad de habitantes, sino por la calidad de los dirigentes políticos que las encuadran y conducen.
     Es precisamente desde esta premisa donde las fuerzas han venido actuando por la dependencia han especulado. Y han especulado con mucha sabiduría.
     Hemos observado que desde hace muchos años los dirigentes políticos han sido objeto de una denigración permanente. Es decir, hay una organización que se ha encargado de llevar a la conciencia de mucha gente, fácil de convencer, que el político es siempre un venal, un ladrón, un sinvergüenza y un hombre que no ama a su patria. Y esto, desgraciadamente, se ha hecho cierto en muchas oportunidades, y nosotros, los políticos, hemos sido los mejores colaboradores que esas patrañas han tenido, porque nosotros nos hemos encargado de decirnos todas esas cosas todos los días, aun a sabiendas de que eran falsas y que servían a otros intereses que no eran los intereses del pueblo argentino.
     Esto, señores, es un asunto ya muy conocido y que pertenece a la historia. Y aunque no han transcurrido en algunos casos los veinticinco años que permiten las publicaciones, podemos saber perfectamente cómo se han gestado y por qué.

     Todo esto para nosotros ha comenzado en 1956, con la primera reunión de presidentes de América, que se realizó en la ciudad de Panamá y a la que concurrieron los jefes de estado de las veintiuna naciones latinoamericanas.
     En esa primera conferencia de presidentes de América, yo, que estaba exiliado en Panamá, tuve la ocasión de meter la nariz desde lejos; pero la metí porque entre los jefes que asistieron tenía buenos amigos, que en el total de la información, uno de ellos, hombre de gran claridad, me dijo: "Vea, todo esto ha sido con un solo objeto. El solo objeto con que se ha hecho esta conferencia ha sido expresado en los últimos días de la Conferencia por el presidente Eisenhower, que ha dicho como una guerra internacional entre los países latinoamericanos ya no sería posible en el futuro, pues las fuerzas convencionales -es decir, ejército, marina y aeronáutica- habrían perdido su razón de ser anterior. Pero como el comunismo era el enemigo que teníamos en el Continente, esas fuerzas debían dedicarse exclusivamente a combatir al Comunismo".
     Aprobada esta idea, se estableció una reunión de los comandantes en jefe para dos años después, en San José de Costa Rica. En el interregno, entre el 56 y el 58, se invitó a los jefes a las visitas consabidas, y en el Pentágono probablemente les hicieron el lavado de cerebro correspondiente, se establecieron cursos especializados de las fuerzas del Caribe en el canal de Panamá, y dos años después se realizó la conferencia de San José.
     Pero lo importante viene después. A raíz de eso, todos los países latinoamericanos cayeron en manos de dictaduras militares. Las consecuencias las sacará cada uno de ustedes.
     Y es curioso que juntamente con esa acción, donde indudablemente ha habido cuestiones inconfesables, arreció de una manera tremenda el ataque contra los dirigentes políticos de toda Latinoamérica. Los diarios, revistas y, como digo, desgraciadamente nosotros mismo, nos encargamos de sacarnos el cuero mutuamente, en favor de una causa que realmente era una infamia. Por eso creo yo que contra toda esa existencia debemos reaccionar. Ya no es posible que sigamos nosotros sirviendo a intereses hábilmente tramados, pero que van tras finalidades contra las cuales todos nosotros estamos decididos a combatir. Es decir, una dependencia bajo la cual ningún país podrá realizar su propio destino.
     Pienso yo que esas circunstancias han de ser conocidas por el pueblo argentino, y especialmente por nosotros, los políticos, tan denigrados durante tantos años, a pesar de todos los sacrificios que hemos soportado para servir de alguna manera a la patria, de la manera en que cada uno de nosotros la entiende.

    Señores, podría comentar que el haber estado tantos años lejos de país, me ha permitido conocer muchas cosas que aquí, con el tráfico gallináceo de firmar decretos de todos los días en la Casa de Gobierno, no se puede conocer. Pero nosotros debemos comenzar a pensar en grande. Ese juego de enanos que se ha dado en muchas oportunidades, tenemos que abandonarlo. Tenemos que empezar a pensar que formamos parte de un Continente cuyo destino es envidiable, aún para los superdesarrollados, que se están quedando sin riquezas naturales, y pensando que nosotros, los que disponemos de esas reservas, seremos los ricos del porvenir, en tanto ellos serán los pobres del futuro.
     Este es un proceso que está en marcha desde que terminó la segunda guerra mundial. Es decir que los que han destruido ecológicamente sus zonas de supervivencia, echan sus ojos hacia las zonas de grandes reservas que todavía existen en la Tierra, no porque hayamos sido muy previsores para no destruirlas, sino porque no hemos tenido ocasión de hacerlo.
     Pensemos en esta gran enseñanza, porque la etapa que viene de acá al comienzo del siglo XXI -el temido año 2000- ha de ser de grandes previsiones, si no queremos sucumbir. De ahí que nuestra política internacional ha de estar dirigida a la unidad latinoamericana y a la conformación de un Continente unido, solidario y organizado para defenderse.

    Nada hay hoy más importante en política internacional que eso, porque si no nos organizamos y preparamos para defendernos, nos lo van a quitar todo..., por teléfono si es necesario. Hay que pensar, señores, en que ya el mundo (y sobre todo, los grandes países) están pensando en que ésta evolución que nosotros hemos presenciado, va a desembocar, quizás antes de que comience el siglo XXI, en una organización universalista que reemplace al continentalismo actual. Y en esa organización universalista se llegará a establecer un sistema en que cada país tendrá sus obligaciones, vigiladas por los demás, y obligado a cumplirlas aunque no quiera, porque es la única manera en que la humanidad puede salvar su destino, frente a la amenaza de la superpoblación y de la destrucción ecológica del mundo.
     Es así que nosotros debemos comenzar a pensar, también, que ese universalismo ha de ser organizado por alguien; y que si nosotros no nos disponemos también a intervenir en la organización de ese internacionalismo, todos nuestros años de lucha por liberarnos serán inútiles, porque si los imperialismos actuales imponen el ritmo de esa universalización, lo harán a su provecho, no en el nuestro.
     Por eso pienso que frente a los enormes problemas que los argentinos de la generación que nos sigue a nosotros deberán resolver, son de una importancia tal, y tan llenos de peligros y de acechanzas, que si no se los descarta por una acción que comencemos desde ahora, es probable que lleguemos en retardo a la solución de esos problemas, y que, en consecuencia, paguemos también como pagan todos los que llegan tarde.

    Señores: yo no quiero abundar sobre estos problemas; pero lo que sí quiero, es tratar de despertar en el ánimo de los argentinos que debemos unirnos para resolver estas minucias de nuestra política interna, porque tenemos delante de nosotros una juventud a la cual tendremos que legarle algo positivo, y lo positivo que podemos legarle es lo que hagamos para las soluciones del futuro mediato. Si no, la juventud tendrá un día derecho a decir que nosotros hemos sido unos patanes que no hemos sabido resolver un problema que en ese momento ellos verán con una claridad meridiana. Seamos capaces de pensar, seamos capaces de prever, y empeñémonos en las empresas importantes, con todo el empeño que debemos poner, dejando las cosas subsidiarias y secundarias -como es la política interna-, para resolver entre amigos que buscan y quieren un destino común.
     Nuestro Gobierno ya está dentro de estas orientaciones, y el Poder Ejecutivo está obrando dentro de ellas. Es así que hemos corregido muchas cuestiones que nos presentaban equívocamente frente a un mundo que nos está observando.
     Dentro de pocos días se realizará la segunda reunión de países no alineados. Nosotros estamos y estaremos allí, estaremos dentro del concepto de lo que esa gente defiende: un tercer mundo. Un tercer mundo que en el futuro no dejará que los imperialismos puedan resolver el problema de la organización universal en su provecho y beneficio, y en perjuicio de todos los demás.

    No somos fuertes, pero somos muchos. Hace treinta años, de este país salió la idea de una tercera posición, enunciada en 1944. Como digo, lanzada en 1944, cuando estaba terminando la guerra. En consecuencia, para esta clase de pensamientos no estaba el horno para bollos. Cayó aparentemente en el vacío, y hasta hubo algunos, ingenuos en el fondo, que se rieron de nosotros.
     Pero han pasado treinta años, y hoy las tres cuartas partes del mundo están decididas y encaminándose hacia ese tercer mundo, que ha de ser salvador, porque no está tras los objetivos mezquinos que los imperialismos han sostenido, sostienen y sostendrán en el futuro.
     Yo pienso, señores, que en eso es el lo que no podemos dejar de estar en claro.

    Ahora, con referencia a esa politica interna que también entre nosotros tiene su importancia -salvando, sin duda, ese gran plafond donde debemos poner la inspiración y el pensamiento para ese futuro al que debemos y tenemos derecho a aspirar-, es indudable que ha llegado el momento de que la política argentina cambie totalmente. Seguiremos respetando, indudablemente, los principios democráticos en los que se ha fundado nuestra nacionalidad.
     Pero no dejaremos de obedecer también a esa evolución que nos lleva hacia otras direcciones, que no son las mismas. La democracia tiene en su concepción integral, infinito número de gradaciones y de matices. Se pueden cumplir, como se han venido cumpliendo en todas las etapas de la evolución de la humanidad.
     Un Medioevo creó su sistema, el sistema feudal. Las nacionalidades crearon su sistema demoliberal. El continentalismo crea su sistema eminentemente social.
     El hombre no interviene sino subsidiariamente en la evolución. La evolución es obrea del determinismo, y a veces del fatalismo histórico. El hombre cree que él lo hace. ¡Pobre ingenuo! Él sólo crea un sistema periférico, para poder, como una montura, acomodarse y cabalgar sobre la evolución y sobre la etapa de la evolución que le toca vivir.
     Así hemos sido feudales, demoliberales, socialistas hoy; porque el mundo va, indudablemente, en esa dirección, y no sabemos qué seremos en la etapa universalista, que está más próxima de lo que todos nosotros imaginamos.

    El Medioevo duró quinientos años, pero se andaba en carreta. En la época del automóvil, el demoliberalismo duró dos siglos, el diecinueve y veinte. El continentalismo, en la época del jet, ¡quién sabe si llega al año dos mil! Empezará un nuevo sistema, que ha de caracterizar las nuevas formas de la organización universal, en la que todos los países han de comprometer sus destinos, si no quieren sucumbir.
     Porque este problema se resuelve de dos maneras: buscando la solución geopolítica que permita una mayor producción y una mejor distribución de los medios de subsistencia; ése es un camino. El otro es la bomba de cien megatones, que también será una solución, si la insensatez de los hombres no ha acertado a resolver el problema por la vía geopolítica.
     Me temo mucho que eso pueda suceder, porque veo cómo se comienzan a defender las formas, desde ahora, de una situación injusta para el noventa por ciento del mundo. Es allí donde debemos inspirar nuestra política, sin ocuparnos inútilmente de las palabras. No; son los hechos los que han de movilizar nuestra acción y nuestra conciencia, no las palabras.
     En esto la política interna de nuestro país ha de cambiar, como cambian todas las democracias modernas. Hoy es imposible congeniar los partidos políticos de hace un siglo y aun de hace medio siglo, donde las formas falsas de la política habían llegado a conseguir que un argentino pudiera ser mortalmente enemigo de otro argentino.
     Hoy eso, señores, es inaceptable; es inaceptable acá y en Budapest. Ya eso es cosa pasada para el mundo. Hoy, las formas de lucha política son totalmente diferentes. Se hacen todas orientadas con un solo objetivo: el bien del país en el que cada uno pone su idea, sea de extrema derecha o sea de extrema izquierda, no interesa de dónde, siempre que sea una idea que pueda ponerse al servicio del destino y de la grandeza del país.
     Eso es lo que pretendemos, señores, nosotros, si es que ganamos.

    Señores: si fuera otra fuerza política la que obtuviera el triunfo en las elecciones y se hiciera cargo del gobierno, para nosotros sería igual, en las circunstancias en que nos encontramos. Pondremos sin ninguna clase de sectarismos y sin exclusiones de ninguna naturaleza, la posibilidad de que cada argentino bien intencionado, venga con el rótulo que venga, pueda intervenir en la acción de gobierno, ya sea en lo legislativo como en lo ejecutivo.
     Nosotros haremos posible que todos los argentinos, cualquiera sea su matiz político, pueden intervenir en la defensa de la cosa pública, respetado por las demás fuerzas. Nunca he visto ese respeto a las minorías del que se habla, porque lo he oído citar desde que tengo uso de razón. Pero lo he visto atropellar, también desde que tengo uso de razón. No he conocido ningún sistema argentino -y tengo ya setenta y ocho años, dentro de pocos días-, no he visto que se le diera la menor importancia, y como dicen los muchachos, que se diera corte a las minorías, lo que es injusto y lo que no debe ser. Los grandes valores que la inteligencia pone en los hombres, no indican que han de estar en la mayoría o en la minoría: están en todas partes. Es necesario que eso sea lo que juntemos y acopiemos para llevar adelante al país: materia gris en la mayor cantidad posible para llevar adelante el país, siempre que esté calificada con la honradez y la lealtad que el país debe exigir a cada uno de sus hijos.
     Señores: yo no quiero abrumarlos a ustedes con muchas otras cuestiones que podríamos desarrollar dentro del panorama nacional. Me basta con pocas líneas sintéticas para fijar de una manera general la orientación general la orientación que el Movimiento Justicialista y el Frente Justicialista de Liberación Nacional tratan de desarrollar, y de pedirles a todos los dirigentes políticos de las otras fuerzas políticas, que sean nuestros amigos y nos acompañen en la tarea que es común.

    Pensando en lo que hay que realizar, ningún esfuerzo realmente útil para el país puede ser despreciable.
     Yo he querido llegar a ustedes con estas palabras, que reafirman, de la manera más absoluta, que nuestro gobierno, si es que triunfamos, será un gobierno de emergencia, porque la situación también es de emergencia. En ese gobierno de emergencia haremos lo que en los casos de emergencia hay que realizar: llamaremos a todos los argentinos, y pondremos en su posibilidad de hacer cada día algo por la felicidad de nuestro pueblo y la grandeza de nuestra Nación.
     Yo quiero que todos los argentinos sepan que nuestro Movimiento ni es sectario, ni es excluyente. Hemos dado prueba de ello a lo largo de treinta años. Todo el que ha querido llegar a nuestro Movimiento, ha llegado, y ha tenido el mismo derecho que todos los demás, porque yo no creo que los movimientos sirvan solamente, como dicen algunos, con los de la primera hora. Sirven con los de todas las horas, y eso es lo que nosotros buscamos.
     Y si en esa etapa de emergencia somos capaces de olvidar y echar a la espalda todas las pasiones que hayan podido producirse en el pasado, recién contaremos con el espíritu suficiente para encarar una tarea con la solidaridad que el propio patriotismo nos está exigiendo.


viernes, 13 de abril de 2018

Perón rechazaba, una vez mas, ser sobornado por el criminal de Lanusse, hace 46 años




Memorándum para el doctor Don Elias Sapag 13 de abril de 1972

Escrito por Juan Domingo Perón.

Memorándum para el doctor Don Elias Sapag

Me ha causado profunda sorpresa e indignación conocer por palabras del Presidente Lanusse, una acusación infamante contra mí: "que reclamo la entrega de cuatro millones de dólares en forma inmediata para continuar las tratativas y un millón de pesos mensuales". Esto significa que, el que haya dicho semejante infamia, no puede ser sino un malvado que actúa con aviesas intenciones.

El primero que me insinuó la posibilidad de que se resolvieran "todas mis cuestiones personales", fue el Sr. Jorge Paladino, por insinuación y palabra del Presidente Lanusse, según me dijo. Yo le contesté textualmente: "mis cuestiones personales me importan un rábano". El segundo que lo hizo fue el Brigadier Jorge Rojas Silveyra -Embajador Argentino en Madrid— al que le respondí lo mismo, agregándole que no me conocían a mí, si pensaban siquiera sea fugazmente, en la posibiüdad de un soborno; que las cosas personales mías, no contaban para nada, pero que, si se trataba de resolverle los problemas al país, encontrarían en mí la mejor disposición y buena voluntad, sin reserva alguna.

Ignoro quién puede haber sido el que ha dicho semejante infamia, porque no creo que el Embajador Rojas Silveyra haya perdido el juicio o pueda estar detrás de un intento de estafa al Presidente. Sólo puedo afirmar que hoy, como durante estos diecisiete años que dura mi exilio, jamás he reclamado nada, como tampoco lo hago en la actualidad.

En cuanto a que el Doctor Frondizi me Haya ofrecido "tres millones de dólares" es una patraña más de los que, imagino, se empeñan en confundir al Presidente, quien sabe con qué designios.

Madrid, 13 de abril de 1972

Firmado: Juan Perón

martes, 17 de octubre de 2017

Perón hablaba al pueblo el 17 de octubre de 1952




DISCURSO DEL DÍA DE LA LEALTAD EN PLAZA DE MAYO
Juan Domingo Perón [17 de Octubre de 1952]


Compañeros:
Yo deseo que mis primeras palabras sean para rendirle, desde lo más profundo de nuestros corazones, un homenaje sincero y argentino al excelentísimo señor presidente Somoza, que nos acompaña. Rendimos en él el homenaje más caro de nuestros corazones al hermano pueblo de Nicaragua y a su hermosa patria, recordando asimismo al inmortal Rubén Darío, que vivió con nosotros largos años y que representa el elevado idealismo de esa patria generosa que, aún lejana en el espacio, está muy cercana en nuestro corazón.
Quiero también agradecer a los compañeros de la CGT que, en nombre de sus seis millones de afiliados, han tenido la amabilidad de colocarme sobre el pecho esta banda argentina que, por provenir de los trabajadores de la patria, representa para mí la más honrosa, la más digna y la más alta distinción de que pueda ser objeto un gobernante. Y como de costumbre, deseo, desde esta plaza, en la cual reviven todos los momentos de nuestra vida histórica e institucional, hacer llegar a todas las plazas de la República, donde en este momento están reunidos nuestros compañeros para escuchar las palabras que les dirigimos desde aquí, este saludo que yo les hago llegar con el más apretado y sincero abrazo de compañero y de hermano.
Y como en todos los 17 de Octubre, quiero desde este balcón dar cuenta al pueblo, sintéticamente, de cómo marcha nuestro gobierno. Compañeros: hemos seguido, desde 1944 hasta nuestros días, una línea inquebrantable de conducta determinada por los objetivos de nuestra doctrina.
El primer Plan Quinquenal fue obra extraordinaria
El primer Plan Quinquenal ha realizado, como ustedes conocen, una obra extraordinaria en todos los órdenes, pero para mí la más satisfactoria es el haber afirmado en esta tierra de todos mis amores la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía de la Nación.
Ese primer Plan Quinquenal, que afirmó esas banderas en las astas inmortales de nuestra historia, dio también al pueblo argentino un grado de bienestar no alcanzado jamás en nuestra historia, y dio, por sobre todas las cosas, un grado de dignidad sin el cual la vida no merece ser vivida.
Hemos iniciado con el año 1953 nuestro segundo Plan Quinquenal. Los objetivos de ese Plan se afirman también en las banderas ya izadas y consolidadas de nuestra Justicia, de nuestra Independencia y de nuestra Soberanía. Tiende el mismo a completar el ciclo que nos asegure, en su orden general, una economía integralmente satisfactoria.
El camino de la riqueza y el engrandecimiento
Yo, al contrario de lo que pensaron muchos economistas argentinos, pienso que no nos podemos conformar con ser un pueblo de pastores y de agricultores, aunque nos llamen la panera del mundo, como se ha dicho muchas veces. Es por eso que el Segundo Plan Quinquenal, al cristalizar los objetivos totales y definitivos de nuestro esfuerzo social, económico y político, da orden de preferencia a todas las realizaciones industriales. Queremos ayudar a esa inmensa masa campesina, que con sudor de todos los días ha mantenido durante un siglo y medio en pie la argentinidad y el trabajo argentino, con el esfuerzo de las masas urbanas destinado a la transformación de la materia prima y a la distribución de la riqueza, para que, establecido el ciclo integral de la República pueda retomar silenciosa y dignamente el camino de su riqueza y de su engrandecimiento.
Para ello necesitamos solamente dos cosas: organización y trabajo. La organización es tarea del gobierno, y ustedes saben con qué ritmo la estamos realizando. En cuanto al trabajo, yo sé que los brazos generosos de los trabajadores argentinos están pidiendo actividades para producir; que en sus pechos honrados late un incontenible deseo de lucha y de trabajar para engrandecer a la Patria.
Si en el primer Plan Quinquenal, conseguimos elevar el standard de vida a un grado de satisfacción y de dignidad nacional, en el segundo Plan Quinquenal ese standard de vida ha de elevarse todavía muy considerablemente. Yo, como Presidente de la República, no estoy todavía satisfecho con el standard de vida general alcanzado por el pueblo argentino. Podemos llegar a mucho más. Para ello, solamente necesitamos las dos cosas que acabo de mencionar: organizarnos y trabajar incansablemente para lograrlo.
El trabajo, compañeros, como yo lo veo es poner en acción todos nuestros capitales y todos nuestros esfuerzos. Ello ha de lograrse con el cumplimiento de nuestros objetivos. Y desde ya descarto el éxito porque el pueblo argentino, con su grandeza extraordinaria me ha hecho optimista y me ha hecho entrever, que así como en el Primer Plan Quinquenal sobrepasamos todos los objetivos trazados -que habían sido calificados de ambiciosos- en el Segundo Plan Quinquenal hemos de sobrepasar también todos esos objetivos.
Nosotros queremos una cultura para el pueblo
A la par de todas estas realizaciones de orden material, estamos también empeñados en promover la reforma cultural y la reforma educacional de la comunidad argentina. Queremos que en el orden de la cultura los grandes valores que esa cultura promueva, trascienda al pueblo. Nosotros no concebimos una comunidad donde haya veinte o treinta sabios muy sabios y muchos millones de ignorantes muy ignorantes; nosotros queremos una cultura para el pueblo, nosotros queremos que esa cultura esté al alcance de todos los hombres de este pueblo para que así cada uno pueda ser el artífice de su propio destino. Hemos de promover esa reforma, y en cuanto a las ciencias, a las artes, y a la cultura en general, cada argentino tendrá también en su mochila el bastón de mariscal prometido.
Yo he de empeñarme en esta reforma con la misma decisión, con la misma perseverancia con que me empeñé en la reforma social en 1944. Y estoy seguro de que, con la ayuda de ustedes, hemos de triunfar. En cuanto a la política interna, ustedes saben tan bien como yo, cuáles son los progresos que en ese orden hemos realizado en la República. Después de diez años de lucha frente a la incomprensión, frente a la mala fe, frente a la lucha despiadada desde todos los rincones de esta tierra, comenzamos a llegar a la época de la persuasión definitiva. Yo nunca me he hecho ilusiones de convencer simultáneamente a todos los argentinos; pero, gracias a Dios, estoy viendo hoy que todas las legiones de los hombres de esta tierra comienzan a marchar en la misma dirección, y esa es para mi la victoria decisiva de mi patriotismo y de mi misión. Como sucede después de todas las luchas, comenzamos, la tarea de apaciguamiento. He dicho, y repito en este venturoso 17 de Octubre, que ningún adversario ni enemigo que quede entre nuestros hombres nos tenderá su mano sin encontrar la mano generosa del peronista para asirse a ella.
Que la lucha sea para la grandeza de la Nación
Nosotros, he repetido muchas veces, somos hombres de paz y de trabajo; sin embargo nos atrae la lucha, pero queremos que esa lucha sea para la grandeza de la Nación y el destino común de los argentinos. Ahí, en esa lucha queremos quemar toda nuestra energía y toda nuestra vida, si es preciso.
Compañeros: el cuadro que en síntesis podría ofrecer en todas las actividades económicas y políticas del orden interno de la República, nos está mostrando una situación que, en plena consolidación, puede ofrecer a los argentinos la seguridad, la tranquilidad y la dignidad con que deben vivir los hombres en una comunidad organizada. Y yo estoy persuadido que en el futuro, esa seguridad, esa tranquilidad y esa dignidad han de ir creciendo a la sombra de nuestra buena fe, de nuestro patriotismo, de nuestro trabajo y de nuestra buena voluntad.
Gesto de Eisenhower que le honra y le enaltece
En el orden internacional doy gracias a Dios, de que haya permitido en este año estrechar nuestras relaciones con todos los pueblos de la tierra. Un pequeño diferendo, más de forma que de fondo, que existía con los EE.UU y la República Argentina ha sido total y absolutamente solucionado y en ello haciendo la justicia a que tengo el deber, debo exaltar la ilustre personalidad del General Eisenhower, presidente de los Estados Unidos, quien, con un gesto que le honra y le enaltece, mandó a su propio hermano para zanjar todas las dificultades que pudieran existir con la Argentina.
Yo soy el más feliz de los hombres al haber podido realizar este acto que nos une sin reservas mentales a todos los pueblos hermanos de América.
Compañeros: Las verdades del Justicialismo, como toda nuestra doctrina, pueden confrontarse con nuestras realidades en el orden internacional. Somos lo suficientemente idealistas como para entender que la realidad constituye el supremo ideal. Los pueblos, como los hombres, no han podido aprender la ciencia oculta de vivir soñando; viven de realidades. Y los mejores sueños son los que se cumplen. Por eso, como en el año 1943, yo repito al pueblo: “Mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar”. Por eso nosotros, con la dignidad nacional, que es la suma de las dignidades individuales que llevamos en el corazón podemos decir que en este 17 de Octubre de nuestras luchas y de nuestras glorias, el Movimiento Peronista, el gobierno peronista y ese maravilloso pueblo peronista, vienen cumpliendo estas verdades de nuestra doctrina política internacional, desde el primer día en que el sol nos encontró madrugando en el gobierno por la felicidad y la grandeza de una Nueva Argentina, Justa, Libre y Soberana.
En este año del calendario peronista, que va desde el 17 de Octubre de 1952 a este nuevo 17 de Octubre, el mundo entero ha sido testigo de nuestra posición internacional clara y definida. No podíamos equivocarnos. Se equivocan los gobiernos que no cumplen la voluntad de sus pueblos. Y no nos equivocamos, porque yo he jurado ante mi propia conciencia no hacer sino lo que mi pueblo quiera.
Consulta al pueblo y entusiasta respuesta
Yo he dicho, por ejemplo, que nosotros trabajamos, primero para la República Argentina, después para el continente americano, y luego para los otros pueblos de la Tierra. Y lo he dicho porque eso es lo que quiere mi pueblo. ¿Si o no? - La muchedumbre contesta: ¡Sí!
Yo he dicho también, que los argentinos no pelearemos jamás fuera de la República Argentina, pero que el que se anime a poner un pie en nuestra tierra, cuando ponga el segundo, encontrará 18 millones de argentinos dispuestos a morir por la defensa total de nuestra Patria. Y yo lo he dicho porque eso, eso es lo que quiere mi pueblo. ¿Si o no? -¡Sí!.
Yo he dicho infinitas veces que estábamos en contra de todo imperialismo. Y ahora me alegro de que el presidente de los Estados Unidos, el general Eisenhower, condene con nosotros toda política internacional imperialista. Eso es lo que quiere el pueblo argentino para todos los pueblos de la tierra ¿Si o no? - ¡Sí!.
Yo he declarado también que no somos enemigos de ningún pueblo de la tierra, puesto que todos merecen nuestro respeto y pueden hacer lo que quieran dentro de sus fronteras. Y lo he dicho porque eso es lo que quiere el pueblo ¿Si o no?. - ¡Sí!.
¿Quiere o no el pueblo argentino que seamos amigos de todos los pueblos de la humanidad? ¿Si o no? - ¡Sí!.
¿Quiere o no quiere el pueblo argentino que ayudemos a que se realice la unión de todos los pueblos americanos? - ¡Sí!.
Por eso fui a Chile, y el pueblo chileno, con el inmenso cariño de su corazón, me hizo pensar que la República Argentina y el pueblo argentino tienen que cumplir con los designios del Gran Capitán, luchando incansablemente por la libertad americana. Por eso, a mi regreso de Chile, proclamé el decálogo de la unión entre los pueblos hermanos y este maravilloso pueblo argentino. ¿Es o no es lo que quiere el pueblo argentino? - ¡Sí!.
El pueblo del Paraguay merece nuestro cariño
Por eso fui también al Paraguay, y allí sentí palpar emocionado el corazón de América, interpretado por un gobierno humilde que sirve a un pueblo cuya humildad impone el respeto que merecen los grandes pueblos.
El pueblo de Paraguay merece nuestra más alta consideración y todo nuestro cariño. No ambiciona más de lo que posee y por eso no ha pedido nada a cambio de nuestra amistad leal y honrada. Por eso yo pido al pueblo argentino que cumpla con los paraguayos un decálogo similar al que nos une con el pueblo chileno por sobre las nieves eternas de los Andes, pese a los egoísmos mezquinos de los hombres mediocres que oponen sus intereses personales a los altos, eternos e irrevocables ideales de los pueblos.
En homenaje al pueblo paraguayo yo deseo reiterar en este día solemne de nuestra historia, el contenido sumario y sustancial de aquel decálogo y lo propongo al pueblo argentino como principio para la unión definitiva entre los paraguayos y los argentinos.
A continuación el Señor Presidente da lectura al Decálogo como “principio para la unión definitiva y eterna entre los pueblos paraguayo y argentino”:
1) Cada argentino debe saber que el pueblo paraguayo y el pueblo argentino, conservando la plenitud de sus soberanías nacionales, son real y efectivamente pueblos hermanos y, en consecuencia, todos los argentinos debemos trabajar por la grandeza del Paraguay y por la felicidad de su pueblo, con la misma fe y el mismo amor con que trabajamos por nuestra propia grandeza y por nuestra propia felicidad.
2) Desde hoy los paraguayos serán compatriotas de todos los argentinos. Esta debe ser una consigna de honor nacional.
3) Cada uno de nosotros debe comprometerse a trabajar en su puesto por el acercamiento espiritual y material de los pueblos paraguayos y argentino.
4) El gobierno, el Estado y el pueblo argentino arbitrarán todos los recursos y medios que ayuden al Paraguay a consolidar la Justicia Social, la Independencia económica y la Soberanía política, del mismo modo que luchamos por las nuestras, puesto que ellas son las únicas bases de la unión comprometida.
5) La unión del pueblo paraguayo con el pueblo argentino no excluye futuras adhesiones de ningún pueblo americano sobre las mismas bases. Cada argentino debe saber que ésta es una acción constructiva, que no tiene finalidades ofensivas, que no está dirigida contra nadie y que tiene como único objetivo la grandeza y felicidad de los pueblos que la componen o compongan en el futuro.
6) Las organizaciones sociales, económicas y políticas del pueblo argentino habrán de promover la máxima vinculación posible con sus similares del pueblo paraguayo, a fin de realizar una acción armónica y solidaria para alcanzar los grandes objetivos comunes. El gobierno argentino prestará su más amplio apoyo a estas vinculaciones entre los pueblos hermanos.
7) La legislación general argentina deberá contribuir a facilitar la unión de los pueblos paraguayo y argentino.
8) Los organismos del gobierno y del Estado nacionales, provinciales y territoriales, particularmente en las zonas limítrofes con la hermana República de Paraguay, coordinarán su acción con sus similares paraguayos sobre las bases de real y sincera lealtad.
9) Todo acto contrario a los grandes objetivos comunes e intereses de la unión entre el pueblo del Paraguay y el pueblo argentino será considerado por nosotros como una falta de honor en relación con el compromiso contraído.
10) El pueblo del Paraguay y el pueblo argentino son los depositarios absolutos de esta unión definitiva, que ponemos bajo la protección de Dios, fuente de todo amor y de toda Justicia, de toda libertad, pidiéndole humildemente que no sea jamás violada ni destruida por los malvados e hipócritas intereses egoístas y mezquinos, sino que, por el contrario, sea permanente y eterna como la humildad de nuestros pueblos.
Y ahora deseo transmitir a todos los compañeros de la Patria ese saludo afectuoso de todos los años, invitándolos a que me acompañen a dar estos vivas: ¡Viva la República de Nicaragua! ¡Viva el General Somoza! ¡Viva la República del Paraguay! ¡Viva la Patria!
JUAN DOMINGO PERÓN