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viernes, 5 de enero de 2024

Se cumplen 54 años de esta carta de Perón a Carlos Imperatrice.

 



Carta a Carlos A. Imperatrice 5 de enero de 1970 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 5 de enero de 1970.


Al Sr. Carlos A Iberio Imperatrice


Rosario


Querido amigo:


He recibido su carta del 15 de diciembre pasado y la larga lista de cargos que me hace. Usted no puede imaginarse el trabajo que tengo. En el año han venido a España no menos de 50.000 argentinos, de ellos la mitad pasa por mi casa. Los que no vienen escriben. Yo contra todos no puedo. Figúrese que, a pesar de la riqueza que se me atribuye, no puedo darme el lujo de tener ni Secretario ni escribientes y, en consecuencia, soy yo sólo el que debe atenderlo personalmente todo. Por eso es que hemos ideado hacerles llegar a las bases para que estén en claro una pequeña revista, "Las Bases" que se la enviamos y en la que Usted y todos los compañeros pueden tener idea clara sobre lo que el Comando Superior del Movimiento piensa sobre los distintos momentos de la situación argentina.


Ustedes deben comprender que desde 15.000 kilómetros de distancia yo no puedo hacer la conducción táctica del Movimiento, razón por la cual, debo tener allí una organización que se encargue de todo lo referente a esa actividad. Para ello está el Consejo Superior del Movimiento Nacional Justicialista, con su Secretario General al frente, aunque se discuta o no su capacidad. De los que han habido, ninguno ha satisfecho a todos y mientras unos dicen que es excelente otros sostienen que es malo, pero ninguno se da cuenta que es preciso que alguna autoridad tengamos, que se encargue de la organización y conducción. Sin una organización y una conducción que no tener ninguna. Tampoco es el caso que estemos cambiando todos los días de Secretario General porque entonces nos ocurrirá lo que a los locos, que están todos los días empezando.


En la actualidad existe en Santa Fe un Delegado Provincial que es quien tiene la responsabilidad de la conducción y organización en la Provincia, a él debe Usted recurrir para que le aclare situación y directivas porque si yo tuviera que dar directivas a cada uno de los dirigentes peronistas, no lo podría hacer por falta material de tiempo y posibilidades. Es preciso que entremos de una vez por todas en una organización, porque de lo contrario, la conducción es totalmente imposible. El Señor Bonino, Delegado de Santa Fe, recibe las directivas del Consejo Superior del Movimiento Nacional Justicialista, el que a su vez las recibe del Comando Superior del Peronismo. En esa escala es la única manera de poder enterar y coordinar todo el movimiento en la acción que ha de desarrollarse. Pero, si porque a uno no le gusta la cara del Delegado o del Secretario General, se pone sin más en contra, deberemos llegar a la conclusión que el Movimiento Peronista no se puede manejar de ninguna manera.


Ustedes deben comprender que la lucha debemos hacerla contra los enemigos y no contra los compañeros, porque de lo contrario, los únicos que ganan son nuestros adversarios, que ven facilitada su tarea. En la lucha, debemos comprender que, nos guste o no, "para un peronista no debe haber nada mejor que otro peronista" y por extensión, todos los que luchan contra la dictadura militar que azota al país, debemos considerarlos como compañeros de lucha. Lo contrario llevará directamente a una anarquía, de la que los únicos que sacarán ventajas serán los enemigos que pretendemos combatir. Toda la energía que se emplea en combatir a los compañeros es negativa y debemos emplearla contra el enemigo común si queremos realmente ser efectivos en la acción.


Usted me pregunta sobre el compañero Ongaro: él está en la lucha contra la dictadura, nosotros también, qué duda puede haber que es un compañero de lucha y que debe ser considerado por todos nosotros como tal. Me pregunta también sobre lo que pasa en la C.G.T., cosa que más bien debería preguntarle yo a Usted. No sabe acaso que algunos dirigentes han traicionado al Movimiento al declararse "colaboracionistas" de la dictadura y que las "62 Organizaciones" están haciendo lo posible para neutralizar su acción y conseguir que la nueva C.G.T. sea de los trabajadores y no una Central Obrera sometida a la dictadura? En consecuencia, creo que no hay nada que preguntar: hay que estar con todo con las "62 Organizaciones". En cuanto a la actitud en el futuro, no es menos claro que, si el Movimiento Peronista, se enfrenta a la dictadura, todos los peronistas, les guste o no la cara del Secretario General, deben apoyar lo que la conducción táctica determine en cada caso. Lo contrario es favorecer a la dictadura militar que pretendemos combatir, se lo haga por una o por otra causa. Los que están viviendo allí, no pueden aducir que no están en claro porque, si yo a 15.000 kilómetros lo estoy, cómo podría explicarse que Ustedes allí no lo están?


Como ve amigo Imperatrice, el asunto es más simple de lo que a Usted le parece, todo depende en realizar la lucha sin ocuparse de cosas supérfluas de carácter interno, porque una cosa es luchar por el Movimiento y otra muy distinta no someterse a una conducción de conjunto, que es lo único que puede darnos soluciones también de conjunto. Nadie ha de realizarse en un Movimiento que no se realice. En consecuencia, superando todos los inconvenientes, es preciso que nos demos cuenta que luchar siempre es someterse a una disciplina y a una armonización y coordinación de conjunto. El que pretende luchar por su cuenta no sólo no llega a nada sino que termina por ser negativo aún para su propia causa.


Yo, como Jefe del Movimiento, tampoco hago lo que quiero sino lo que debo. Soy un peronista más, que tiene la responsabilidad del conjunto pero, no procedo jamás discrecionalmente, por mis deseos o mi pasión. Cuando tengo algo que resolver, lo hago apreciando fríamente la situación y resuelvo lo que más pueda convenir al Movimiento, me guste o no. Tampoco procedo con los hombres de manera discrecional, ni tengo compromisos ni obligaciones con nadie: yo me debo al Movimiento pero no a cada uno de sus hombres. Estamos viviendo días difíciles porque nos acercamos a la decisión que desde hace tanto tiempo estamos esperando y es. preciso que yo tenga la cabeza libre para apreciar y resolver.


Sobre las fotografías que me había encargado hace ya dos años, Usted comprenderá que después de tanto tiempo, con todo lo que yo tengo que hacer, más todos los que piden personalmente y por carta, se me haya olvidado y no tenga ya ni la lista de los nombres. Por otra parte, fotografías no se pueden mandar por correo porque las destruyen allí en el Correo antes de llegar. No hay tal "ingratitud" como Usted dice, ni tampoco falta de cortesía como refirma, sino imposibilidad de satisfacerle, dadas las circunstancias. Tengo pedidos por más de 10.000 fotografías lo que está parado por imposibilidad material de hacerlas y menos aún de remitirlas. Yo recibo diariamente más de cien cartas y soy solo para todo. Mi pobre Señora se pasa el día leyendo cartas y franqueando correspondencia. Usted imaginará que, frente a todo esto, yo también tengo derecho a descansar un poco.


Bueno amigo, creo haber satisfecho todas sus inquietudes y tratado de levantar todos sus cargos. No deje de contactarse con los compañeros que tienen las tareas de la organización y conducción del Movimiento y podrá disipar sus inquietudes, mucho mejor que lo que lo podría hacer yo desde aquí. Es preciso que los peronistas se vayan dando cuenta de la necesidad que sean ellos los que hagan la lucha, con iniciativa y decisión, sin necesidad de recurrir a la consulta previa al Comando Superior Peronista, cuya misión no es la conducción táctica sino la estratégica, que nada tiene que ver con las pequeñas cuestiones domésticas que se producen en el Movimiento.


Le ruego que salude a los compañeros y acepte, junto con mi saludo, mis mejores deseos de prosperidad y ventura para el año que se inicia.


Un gran abrazo.


Firmado: Juan Perón.

lunes, 8 de julio de 2019

Se cumplen 47 años de esta carta de Perón a Las 62 Organizaciones Peronistas




Carta a las 62 8 de julio de 1970

Escrito por Juan Domingo Perón.

MENSAJE A LAS "62 ORGANIZACIONES"

MADRID. 8 de julio de 1970.



Indudablemente que las 62 Organizaciones tienen que pensar bien en su misión qué es lo más importante, ya sea para los conflictos intersindicales como sea también para las tareas políticas. No hay que olvidar que las 62 Organizaciones son el órgano político del sindicalismo argentino y por otra parte es el órgano de conducción de la rama sindical del movimiento peronista. Es decir, dos funciones que debe llenar y que seguir permanentemente.

El nacimiento de las 62 Organizaciones fue en la época en que le hacían cuestión ala C.G.T. porque decían que sus tareas no eran gremiales, sino políticas. Entonces fue necesario crear un órgano político. Como en aquella época existían las 32 Organizaciones, que eran gorilas, y las 62, que eran peronistas, se creó las 62 Organizaciones. Como órgano, diremos político del movimiento sindical. En ese momento fue cuando se ganó también la C.G.T. y se formó una C.G.T. que obedecía a la inspiración política de las 62 Organizaciones. Desde entonces ya quedó establecido y se da una cuestión que será casi permanente en el futuro: que una organización sindical que no obedezca a la inspiración política de las 62 Organizaciones, es porque es antiperonista. Siempre ha sido así. La C.G.T. que se enfrentara con las 62 Organizaciones sería una organización antiperonista y probablemente nosotros tendríamos que recurrir a lo que ya recurrimos en 1958, cuando el fraude gorila hizo una C.G.T. que no era peronista, es decir, dentro de los sindicatos formar las agrupaciones hacia una C.G.T. auténtica, como sucedió en aquellos tiempos.

Bien. Esto en el orden, diremos, de la política sindical es fundamental, porque no puede existir hoy y no existe en el mundo uno organización sindical que no tenga su aspiración política. Ya se acabó eso de que los dirigentes sindicales deben funcionar exclusivamente en la función gremial. Nó, porque entonces los dejan para discutir por cinco centavos de aumento mientras los políticos hacen las leyes que le niegan después hasta esos cinco centavos. De manera que hoy ya es una cosa clara: Ias 62 es el órgano creador de esa fuerza. De la fuerza sindical en su orientación política, es decir, la lucha porque la clase trabajadora llegue al gobierno.

Este hecho que acaba de ocurrir es un conflicto intersindical más, y yo creo que las 62 Organizaciones no deben dar por el pito más de lo que el pito vale. Las 62 tienen tu sello inconmovible, y tienen su tradición y se sabe perfectamente que todos aquellos que están en contra de las 62 Organizaciones, estarán en el futuro contra el movimiento peronista. ¿Par qué? Porque las 62 Organizaciones son el movimiento peronista. Hasta ahora a todos los dirigentes sindicales -porque éste no es un problema de masas, sino un problema de dirigentes- que se han colocado frente al movimiento peronista, en general no las ha ido bien y creo que en el futuro les irá peor; porque cada día soplan mejores vientos a favor del peronismo. Ya hasta los gorilas mas gorilas, como los que pertenecen a los comandos civiles revolucionarios, han cantado Ia palinodia. ¿Qué será con los otros que eran medianamente gorilas o que no eran gorilas? Yo recibo acá en mi casa la sensacion Iabsoluta de esa realidad, porque aquí llegan dirigentes peronistas y dirigentes antiperonistas también llegan muy a menudo acá. Yo he tenido oportunidad de conversar con muchísimos de ellos. La mayor parte de Ia gente está de vuelta. Ahora, los dirigentes sindicales que han sido siempre en Ia argentina los mejores peronistas, deben recapacitar, y esto hay que decirlo a todos los que actúen en la Confederación General del Trabajo que termina da formarse, que si ellos trabajan a favor de un gobierno que está en contra de las conquistas sociales, como han demostrado ser Iodos los que desde 1955 a través de 1958 hasta el 66, y después del 66 Ongania, todos esos gobiernos han trabajado para suprimir Ias conquistas sociales alcanzadas por el justicialismo. Desde suprimir el "status" constitucional que le da constitución del 49 hasta la supresión de los convenios colectivos de trabajo que es otro de los designios que están persiguiendo.

Si una Confederación General del Trabajo en la Argentina llegase a ayudar a consumar el despojo más grave que se podía hacer al movimiento sindical argentino y a la clase trabajadora como seria la supresión de Ias leyes que afirman los convenios colectivos de trabajo, en ese caso, esta C.G.T. no se podría sacar jamás el sello de la traición mientras exista el sindicalismo argentino. La posición de las 62 Organizaciones en defensa de estos puntos, es decir de volver al "status" constitucional y legal de las organizaciones sindicales, a mantener los convenios colectivos de trabajo y hacer inamovible la ley de asociaciones profesionales, con esas tres banderas, las 62 no solamente pueden vencer en este pleito intersindical, sino que pueden hacer el basamento de su monumento que en el futuro le levantará la clase trabajadora argentina. Por eso están en la lucha y no deben preocuparse mucho por lo que está ocurriendo, estos son aspectos de la lucha; en la lucha no solamente vence el que tiene razón y el que es capaz de luchar con todo valor y con toda decisión, sino el que tiene más carácter para aguantar, porque Ia perseverancia en la lucha y especialmente en la lucha sindical tiene muchas veces mucha más importancia que hasta el valor y la decisión de hacerlo. Esta lucha debe seguirse porque luchamos para el futuro, entonces tenemos todo el tiempo de que deseemos; nadie le preocupe por esto, este es un hecho de los tantos hechos que puedan producirse en la lucha sindical y que yo estoy totalmente seguro de que Ias 62 Organizaciones lo van a superar con creces. De cualquier manera deben saber las 62 Organizaciones que cuentan con el apoyo incondicional del movimiento peronista.

Yo les hago llagar 8 través de esta pequeña grabaci6n, no solamente mi solidaridad y mi saludo, sino un gran abrazo y mis felicitaciones por cuanto hacen por mantener puro y fuerte a las 62 Organizaciones, vale decir, al movimiento peronista.

JUAN PERON

lunes, 31 de diciembre de 2018

Hace 61 años Perón le escribía a Raúl Scalabrini Ortíz





Carta a Scalabrini Ortiz 31 de diciembre 31 de 1957

Escrito por Juan Domingo Perón.

Caracas, diciembre 31 de 1957

Al Sr. Raúl Scalabrini Ortiz.

Buenos Aires

Mi querido amigo:

Las circunstancias han impedido que mantuviéramos comunicación directa. Sin embargo, he seguido lleno de satisfacción sus valiosas cartas sobre temas de la triste actualidad de nuestra patria. Tan ponderable labor es consecuente con la heroica con¬ducta de lucha antiimperialista observada por Usted durante toda su vida.

Su prestigio, volcado valientemente en trabajos serios, inin-terrumpidos y oportunos, le ponderan hoy —una vez más— ante la argentinidad.

Los que, como Usted, no saben pedir pero son conscientes de sus responsabilidades no podían dejar de contribuir con su capacidad autorizada y orientadora frente a las nuevas fuerzas de ocupación.

Usted conoce el pesado trabajo de la prédica anticolonialista. Durante muchos años —lo recuerdo bien— se encontró casi solo en el combate. La conspiración del silencio, cuando no la persecución abierta, era problema permanente que le enfrentó con la miseria —sobrellevada dignamente— mientras quebraba las energías de numerosas inteligencias argentinas. No podía exigirse un país de apóstoles "elegidos" y se presenciaba con descorazonamiento que, ante la chatura ambiente, la crueldad de la realidad ahogaba los esfuerzos por las banderas nacionales.

En fin, entre nosotros no podemos contarnos historias tan recientes. Pero hay cosas innegables de las cuales no se puede prescindir en cualquier planteo presente o de futuro. A Usted le cabe el honor del precursor, el formador de una promoción que alimentó a la revolución nacional. Por otra parte, el mérito de la popularización y realización de los principios de indepen¬dencia económica y soberanía política es obra exclusiva del justicialismo, que las vinculó estrechamente con el problema social.

Hoy, mi amigo, comprobamos con alegría que su popularidad es inmensa, porque su lenguaje y conceptos están en el pueblo y Usted puede dialogar cómodamente con él. Su actitud ha sido invariable en muchos años, pero ¡qué hermoso es sentirse interpretado! Está lejos el tiempo aquél en que clamaba, prácticamente en el desierto, ante la incomprensión de la masa y la indiferencia oligárquica. En un lapso maravillosamente corto se ha operado el cambio politizador y Usted ya podrá conti¬nuar ininterrumpidamente ese diálogo, porque los Pueblos nunca abandonan a sus verdaderos amigos.

Pero la actitud del enemigo de siempre ya no es pasiva y se defiende ahora con toda la intensidad de sus fuerzas y métodos modernos. Frente a las nuevas circunstancias, se nos presentan nuevas responsabilidades.

Por estas razones, pienso que nadie como Usted sería más eficaz para propiciar y encabezar un movimiento que tienda a aunar las inquietudes de liberación de los intelectuales que no desertan del hombre y la tierra argentinos. Semejante tarea perfeccionaría la lucha, un tanto descordinada en ese campo, contra la oligarquía. Yo deseo —y así se lo pido— que Usted me¬dite esta posibilidad y me comunique sus puntos de vista sobre el particular. Desde ya, puede dar por descontado mi apoyo y lo mismo pediría a todos los compañeros del movimiento pero¬nista que yo concibo como un frente nacional libertador y sin miopías sectarias.

Recientemente le he tenido muy presente al preparar mi nuevo libro "Los vendepatrias", que acaba de aparecer y del cual le envío un ejemplar por separado. Verá que lo cito profusamente en apoyo de mis tesis sobre el plan imperialista que se cumple inexorablemente, con la complicidad del grupo apátrida que detenta el poder.

A la espera de sus noticias, le abrazo con el mayor afecto.

Firmado: Juan Perón.

viernes, 13 de abril de 2018

Perón rechazaba, una vez mas, ser sobornado por el criminal de Lanusse, hace 46 años




Memorándum para el doctor Don Elias Sapag 13 de abril de 1972

Escrito por Juan Domingo Perón.

Memorándum para el doctor Don Elias Sapag

Me ha causado profunda sorpresa e indignación conocer por palabras del Presidente Lanusse, una acusación infamante contra mí: "que reclamo la entrega de cuatro millones de dólares en forma inmediata para continuar las tratativas y un millón de pesos mensuales". Esto significa que, el que haya dicho semejante infamia, no puede ser sino un malvado que actúa con aviesas intenciones.

El primero que me insinuó la posibilidad de que se resolvieran "todas mis cuestiones personales", fue el Sr. Jorge Paladino, por insinuación y palabra del Presidente Lanusse, según me dijo. Yo le contesté textualmente: "mis cuestiones personales me importan un rábano". El segundo que lo hizo fue el Brigadier Jorge Rojas Silveyra -Embajador Argentino en Madrid— al que le respondí lo mismo, agregándole que no me conocían a mí, si pensaban siquiera sea fugazmente, en la posibiüdad de un soborno; que las cosas personales mías, no contaban para nada, pero que, si se trataba de resolverle los problemas al país, encontrarían en mí la mejor disposición y buena voluntad, sin reserva alguna.

Ignoro quién puede haber sido el que ha dicho semejante infamia, porque no creo que el Embajador Rojas Silveyra haya perdido el juicio o pueda estar detrás de un intento de estafa al Presidente. Sólo puedo afirmar que hoy, como durante estos diecisiete años que dura mi exilio, jamás he reclamado nada, como tampoco lo hago en la actualidad.

En cuanto a que el Doctor Frondizi me Haya ofrecido "tres millones de dólares" es una patraña más de los que, imagino, se empeñan en confundir al Presidente, quien sabe con qué designios.

Madrid, 13 de abril de 1972

Firmado: Juan Perón

sábado, 13 de mayo de 2017

Perón sobre la escoria subversiva




"Todo tiene un límite (...) se trata de poner coto a la acción disolvente y criminal que atenta contra la existencia de la patria y sus instituciones (...) el repudio unánime de la ciudadanía, hará que el reducido número de psicópatas que va quedando sea exterminado uno a uno para bien de la República (...)
Estamos en presencia de verdaderos enemigos de la Patria (...) El aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compete a todos (...) Nuestro Ejército, como el resto las Fuerzas Armadas (...) no merecen sino el agradecimiento del pueblo argentino."

lunes, 1 de mayo de 2017

Hace 67 años Perón hablaba en Plaza de Mayo

DISCURSO EN EL DÍA DEL TRABAJADOR EN PLAZA DE MAYO Juan Domingo Perón [1 de Mayo de 1950]



Compañeros:
Hoy, un Primero de Mayo más de la etapa justicialista, encuentra reunidos en esta histórica plaza, y en muchas otras plazas no menos históricas de nuestras provincias, a una masa de trabajadores que, festejando la fiesta de su sacrificio, elevan en el altar de la patria el saludo agradecido de sus hijos ante la magnificencia de esta patria inmortal. A todos ellos, mi saludo y mi abrazo cariñoso, de compañero y de amigo.
El año 1950 será decisivo para el sindicalismo argentino. La confederación General del Trabajo, al frente, con su bandera de lealtad y sinceridad para con la clase trabajadora, ha marcado en su último congreso la etapa más gloriosa del movimiento sindical de nuestra Patria.
El Movimiento Justicialista celebra como su propia fiesta la fiesta de los trabajadores argentinos, primero, porque el Movimiento Justicialista es un movimiento obrero y segundo porque nadie hizo en su beneficio antes que nosotros lo que nosotros hemos hecho.
El año 1949 queda grabado en la historia como el año de la Constitución Justicialista, la Carta del pueblo, la Carta de los Trabajadores, donde se estampan sus derechos que la injusticia humana no podrá abatir en los siglos de nuestra vida histórica.
Pero, compañeros, no debemos descansar en la vigilancia de esta Constitución Justicialista y su cumplimiento. Voces de la reacción comienzan a levantarse en algunos diarios “serios” o en alguna bolsa de comercio. Ellos hicieron algo así como un tabú de la Constitución liberal individualista que les permitió explotar a la República durante un siglo. Ellos no habrían tolerado jamás la voz de un obrero que anatematizara esta Constitución, porque permitía la explotación de los trabajadores. Como ellos vigilaron sus intereses, como ellos discutieron el tabú cerrado de esa constitución durante un siglo, nosotros, los justicialistas, hemos de velar con el arma al brazo para su cumplimiento y pobres de ellos si se animan a sacarla.
Compañeros: el pueblo de la República, en un plebiscito jamás realizado por su pureza y por su ecuanimidad, ha establecido en una asamblea soberana que la ley suprema de la Nación, dada por ese pueblo, será la Constitución Justicialista. Hemos de recordarles a quienes intentan levantarse contra ella, que en esta tierra, el que se levanta contra el pueblo paga muy cara su traición.
Compañeros: yo les he dado una doctrina justicialista, he asegurado una justicia social, he conquistado una libertad económica, les he dado una realidad política, todo consolidado en la Constitución Justicialista. Para el futuro han de ser ustedes los guardianes, han de ser ustedes los que juzguen y han de ser ustedes los que sancionen.
El movimiento sindical argentino y el pueblo argentino tienen la enorme responsabilidad de conservar este legado que nuestra generación creó para la felicidad de nuestros hijos y de nuestros nietos y para que no vuelvan ha producirse los dolores y las miserias que hemos presenciado.
Por eso compañeros, es necesario afirmar los sindicatos; es necesario apuntalar la CGT; es menester que todos los trabajadores de la Patria, en este inmenso movimiento sindical, terminen por establecer que en esta tierra los trabajadores son uno para todos y todos para uno. Y así unidos los sindicatos y el pueblo argentino, custodiaran y defenderán en el futuro sus reivindicaciones, y será el pueblo y los trabajadores, marchando del brazo por la ancha calle de la historia, quienes escribirán el último capítulo justicialista de esta querida Patria argentina.
Compañeros: que nuestros conflictos intersindicales sean solamente peleas de familia entrecasa.
Cuando salgamos a la calle no habrá ninguna pelea, seremos como una familia unida que puede tener sus conflictos domésticos, pero ante el exterior se presenta con un frente unido e indestructible. Un frente obrero popular, unido y numeroso será el terror de la reacción y la mejor defensa contra la reacción política oligárquica, que pretende levantar su voz en defensa d interese ajenos al país. Compañeros: escuchamos hoy que los políticos del fraude están pensando en formar agrupaciones obreras favorables a su política. Les hablan con nuestras propias palabras; se han convertido a la doctrina justicialista. Pero hay que repetirles lo que nosotros sabemos de ellos: que están disfrazados de obreristas. Tendremos que hacer como en carnaval y decirles: “Sáquense el bigote, que los conocemos”. Ya sabemos que interesar a los sindicatos en la política partidaria es una maniobra artera y conocida de la reacción. Meter la política para debilitar primero, dividir después, y disociar, finalmente, entregando a los trabajadores maniatados a la reacción, para que ella cumpla su designio.
Por eso, el año 1950 ha de ser de fortalecimiento sindical, de cumplimiento de lo determinado por la CGT.; de unión y de conformación del nuevo sindicato argentino con su ala de lucha y con su ala social, con las mutualidades, con las cooperativas, con las escuelas sindicales, en forma de elevar la cultura social, y que la lucha que pueda venir en el futuro nos encuentre fortalecidos y firmes para hacer frente a la reacción.
La defensa de los trabajadores se hace solo por los trabajadores mismos. Que se fortalezcan nuestras organizaciones para que muchos primeros de Mayo nos sorprendan en el grado de felicidad y dignidad que hoy disfrutamos. Que en el futuro las organizaciones sindicales se vigilen si mismas y vigilen a las fuerzas de la reacción. Que sean ellos el artífice de su destino, porque nadie lo hará en su reemplazo en forma que esas organizaciones tengan algo que agradecer. Finalmente, quiero terminar con el consejo y el saludo de siempre.
El consejo, compañeros, es el mismo que dijimos en las horas de lucha y que no debemos olvidar en los tiempos de bonanza: unidos, venceremos.
Y el saludo lo dirijo a los camaradas que me escuchan a lo largo de toda la República, y con este mi saludo reciban un estrecho abrazo sobre mi corazón de compañero y de argentino.
JUAN DOMINGO PERÓN

jueves, 30 de octubre de 2014

Carta de Perón al Doctor José Dolores Vazquez del 30 de septiembre de 1949)


San Vicente, 30 de octubre de 1949
Al Dr. José Dolores Vázquez R.
Santiago de Chile

Mi querido amigo:

Acuso recibo de su atenta del 20 de octubre y le agradezco, una vez más, sus patrióticas gestiones y empeño por llevar adelante una empresa que le honra como ciudadano, al par que obliga nuestro reconocimiento. Yo no soy de los hombres que, en el servicio de la República, piensan en sí mismos. Para mí, el amor propio no existe, cuando el deber está de por medio.

Por ello, encuentro conveniente la actitud que usted me aconseja y hoy mismo escribo al Dr. González Videla una carta, cuya copia le acompaño. Hoy también escribo a nuestro común amigo, don Arturo Alessandri, para enterarlo directamente y contestar su última carta.

Creo que sí se puede iniciar una nueva etapa de comprensión y amistad. Para ello será menester que no se dé posibilidad a la intromisión de intrigas que perturban y empañan las buenas relaciones. El presidente debe estar persuadido de que ni a mi gobierno, ni a mí, interesan los problemas internos de Chile. Nosotros seguimos una política clara y limpia, de absoluta pres- cindencia. Si nuestra doctrina trasciende más allá de la frontera, la culpa no es nuestra, porque aún no se ha inventado una frontera y una aduana para las ideas. Usted sabe bien cuáles son nuestras ideas y nuestros sentimientos. Por eso voy a agradecer su amplio espíritu y gran comprensión y todo cuanto está haciendo en bien de la defensa de los intereses permanentes de nuestros pueblos. Busquemos, para el futuro, afirmar una cooperación basada en una amistad sincera y leal entre nuestros países, y creo que la solución de todos los problemas, sin excluir los económicos, vendrán cort el tiempo en forma que todos tengamos algo que agradecer.

Me resta agradecerle todo su empeño y dedicación en bien de esta causa, que no todos comprenden de la misma manera; pero el tiempo dirá la verdad, y con ella discernirá los méritos a que cada uno nos hayamos hecho acreedores.

Con mis mejores deseos, reciba un gran abrazo de su amigo.

Firmado: Juan Perón.